Watchmen: El fin está cerca - Parte 1
No nos engañemos: cualquiera que haya leído la novela gráfica sabe que hubo una época en la que los protagonistas pelearon por la paz y la tranquilidad, pero nunca se les ha visto en esas situaciones. Eran un vestigio de una época anterior, de antaño, como una visión borrosa perdida en el olvido e imposible de visualizar en todo su esplendor. El fin está cerca nos presenta precisamente eso: una época que la que los enmascarados estaban en activo, y recorrían los bajos fondos de la ciudad en busca de información, tratando de apresar a los criminales y de acabar con las bandas. Un grado de acción que desentona un poco con el espíritu al que estamos acostumbrados de la novela gráfica, pero al que parecen adaptarse bien los protagonistas.
De hecho, el juego intenta ser lo más fiel posible al original, o mejor dicho, al film que se estrena esta semana. Cierto es que la película mantiene toda la fidelidad posible a la obra de Moore y Gibbons, pero se permite algunas puestas al día en lo que respecta a ambientación, estilo visual y ritmo, que el juego se ha apropiado. Eso sí, el espíritu sigue siendo el del cómic original, y eso se representa en la forma de actuar, pensar y comportarse de los personajes, que no cesan de hablar dejando patentes sus motivaciones y la filosofía de vida que les guía. Una forma curiosa de evitar enajenar mucho el producto readaptándolo a un género que se aleja mucho del que originalmente concibiera Moore, lleno de grandes conversaciones y viajes internos de los protagonistas.
We're society's only protection
El juego está pensado para disfrutarlo tres veces: una como Rorschach, otra como Búho Nocturno, y una tercera en el modo cooperativo. La diferenciación entre los tres es tal, que, por ejemplo, si nos acabamos el juego con Rorschach, podemos seleccionar capítulo, pero al empezar con Búho debemos volver a empezar de cero, e incluso si jugamos en grupo. Una forma de intentar alargar el juego, ya que de por sí, los seis capítulos que nos ofrece esta entrega de Watchmen duran aproximadamente unas cuatro horas de juego. Desde el punto de vista del género, es una duración típica de los grandes clásicos, pero carece del encanto de aquellas obras de antaño.
Jugar con uno u otro enmascarado será muy diferente, ya que cada uno cuenta con sus propias habilidades. Los botones básicos serán los mismos: tenemos un ataque normal, un ataque fuerte, un agarre, un botón de esquiva y un gatillo para tácticas especiales. Al principio del juego, tendremos ataques muy básicos, pero a medida que avanzamos y recogemos las fichas de cada uno de los personajes, irán ampliando su repertorio. Los combos comenzarán a ser cada vez más elaborados, dando lugar a combinaciones de botones que tendrán distintos efectos como aturdir a los personajes o contraatacar. Posteriormente, cada uno de los personajes tiene sus propias técnicas.
Por ejemplo, Rorschach tiene un ataque de embestida que consume su barra de furia, mientras que Búho Nocturno lanza una granada sónica que aturde a los enemigos y consume su barra de carga. Esta barra es la misma, sólo que se adapta a las características de cada uno de los personajes. Otra diferencia marcada es que Rorschach puede coger objetos y usarlos como arma, y en los contraataques, si el enemigo está armado, se la quita a este y le golpea con ella. Búho Nocturno, por su parte, no utiliza armas, y si contraataca y se la quita al rival, la tira antes de golpear con ella. No obstante, utiliza un zapper para acabar con los enemigos que han caído al suelo.











