Tom Clancy's HAWX
Música y Sonidos FX
El aspecto sonoro raya a buen nivel en HAWX, destacando sobre todo el doblaje en perfecto castellano con el que recibimos el juego en nuestro territorio. La elección de los actores es más que correcta y la interpretación igualmente satisfactoria. Se ha dado vida a nuestros compañeros y jefes con un repertorio bastante variado, y que no resulta para nada desacertado. Fuera de este aspecto, el papel principal recae sobre los efectos, que consiguen eclipsar, junto con las voces, al repertorio musical. Los sonidos de los aviones moviéndose a nuestro alrededor, el rugido de los propulsores al entrar en postcombustión o la fricción de las alas con el aire se han llevado a la pantalla con espectacularidad, sirviendo de complemento ideal a las espectaculares secuencias de vuelo.
Para cargar de tensión las escenas se ha elegido un repertorio musical lleno de temas orquestados, con mucha fuerza, que como decíamos quedan por debajo de los efectos y las voces. En general, las músicas intentan enfatizar la crudeza de los enfrentamientos, lo arriesgado de las maniobras y el ambiente de guerra que se da a nuestro alrededor. El conjunto final es un maremágnum de diálogos y sonidos que llenan completamente el tiempo de juego, y con el que raramente permaneceremos algún momento sin escuchar una seña o algún comentario de los compañeros de ala. Se nota que el estudio rumano de Ubisoft ha puesto empeño en conseguir un repertorio sonoro más que correctamente conseguido.
Jugabilidad
Pese al énfasis publicitario que se ha intentado dar desde la compañía, HAWX dista mucho de ser un simulador de vuelo, quedándose en un enfoque totalmente arcade, muy cercano al de Blazing Angels, discreta obra también del mismo estudio. Tanto el control de las aeronaves, tremendamente directo y sencillo, como la capacidad armamentística de nuestro avión distan mucho de parecerse al de un simulador al uso, a años luz de lo visto en el género dentro de PC, cuya versión aparecerá más tarde que la de consolas. No tendremos que despegar ni aterrizar los aviones, quitándole un aliciente importante, y debiendo preocuparnos únicamente del objetivo de nuestra misión y de hacerlo lo mejor posible. Para intentar que nos esforcemos al máximo el juego cuenta con un sistema de experiencia y consecución de objetivos con los que mejoraremos nuestro piloto.
Cada vez que acabemos con un enemigo o realicemos ciertas acciones conseguiremos puntos de experiencia, con los que ascender hasta cuarenta niveles diferentes. Las subidas de niveles desbloquearán nuevas partes para los aviones, munición, y piezas de todo tipo. Así, podremos posteriormente dedicarnos a montar un avión al gusto o simplemente elegir una configuración rápida de entre los diferentes packs de armamento disponibles para entrar en batalla cuanto antes. Este sistema, que funciona bastante bien, nos anima a realizar un pilotaje correcto, ya que así conseguiremos más puntos y objetivos especiales. Para ello, en HAWX contaremos con dos modos de juego, con asistencia conectada y sin conectar.
Como mencionábamos antes, con la asistencia desconectada seremos capaces de llevar al avión al límite, haciendo uso de una cámara lejana para dar mayor sensación de velocidad y permitiéndonos contemplar mucho más espacio alrededor. En el modo asistido, la cámara se sitúa en la clásica posición sobre la cola, siendo el control mucho más sencillo, principalmente por la referencia que supone el alinear nuestra visión con la de la máquina. En este modo, podremos utilizar el SAM, un sistema de ayudas que nos permite, con sólo pulsar un botón, obtener una trayectoria visual que nos guiará hacia nuestro objetivo o nos permitirá escapar de un misil que nos hayan lanzado.









