The Wheelman
Música y Sonido FX
El apartado sonoro destaca positivamente por la variedad de música incluída y por el notable trabajo de localización de las voces para nuestro país. En cuanto al primer aspecto, contaremos con diversas emisoras de música a bordo de los vehículos, con las que sintonizar los géneros musicales que deseemos. Los hay desde música americana hasta electrónica, mucho más propia de nuestro panorama musical. En general, la calidad es remarcable, incluyendo muchas de ellas incluso un locutor que irá ofreciendo entradillas a los temas, así como comentarios ocasionales. La duración de las canciones y su buen número hace difícil que nos topemos de forma reiterada con ellas, por lo que contaremos con un repertorio más que suficiente para no acabar hartos al poco de empezar la partida.
Hablando ahora del repertorio de voces y efectos, como decíamos, se ha trabajado especialmente la localización a nuestro idioma, incluyendo bastantes frases en Catalán y Castellano, reflejando las lenguas mayoritarias de la ciudad condal. Por ello, los transeúntes nos llamarán la atención en cualquiera de las dos, y lo harán a menudo, ya que tienden a permanecer cerca de nuestro vehículo cuando nos encontramos en plena carrera. Nuevamente el conjunto de voces es más que interesante, ofreciéndose una buena variedad y resultando satisfactorio. Se ha prestado atención al detalle, para conseguir un resultado final correcto y remarcable como positivo.
Por último el nivel interpretativo vocal cumple su tarea, dando la impresión de perder algo de sincronía con el movimiento de labios de los personajes. Se echa en falta algo más de fuerza en algunos momentos en los que la situación así lo requiere, y en el que la voz no llega a ofrecer el tono esperado. Con todo, resulta una representación solvente, que cumple con su papel sin mayores problemas, y que será apreciada especialmente por aquellos que contemplen las secuencias intermedias, en las que se alcanza el mayor grado de utilización de los diálogos.
Jugabilidad
Como apuntábamos al inicio, Wheelman bebe directamente de varias fuentes, entre las que están los sandbox de referencia y la serie Driver. Enfocándose como un título híbrido, encontramos una jugabilidad que nos propone viajar a Barcelona y hacernos un hueco entre los criminales locales por nuestros propios méritos. Para ello, dispondremos de un completo mapa de la ciudad, en el que aparecerán marcados diferentes tipos de objetivos a completar. Las misiones alternarán su tipo entre persecuciones, robos de vehículo, eliminación de rivales y destrucción del mobiliario urbano. El completar tareas secundarias al margen de la trama principal nos otorga acceso a ciertos almacenes de armas, diseminados por Barcelona en lugares ocultos.
Por ello, resulta posible afrontar únicamente la historia central, pero no dispondremos de las diferentes armas que se abrirán ante nosotros siemrpe que completemos tareas secundarias en el modo de aniquilación de rivales. Es una buena forma de mantener al jugador entretenido y obligándole a trabajar para no quedarse rezagado en cuanto a arsenal ofensivo. Controlaremos a Milo en una perspectiva en tercera persona, siendo posible entrar en combate con armas de fuego, robar coches y ejecutar maniobras avanzadas al volante. Estas maniobras avanzadas, así como la propulsión de nuestro vehículo, estarán disponibles cuando se rellene el llamado medidor de enfoque, dependiente de que hagamos una conducción al límite para llenarse más o menos rápido.
![]() | kmg Mié, 09/01/2013 - 17:27 Ese juego es una porquería, hay poquísima variedad de vehículos disponibles y solo dos son reales, el Pontiac y el Opel Astra. La ciudad esta muy mal recreada y solo hay unos 10 sitios que se reconozcan. |











