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State of Decay

State of Decay

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Undead Labs presenta uno de los juegos descargables más ambiciosos de Xbox 360, un título de mundo abierto que nos pone en el centro de un apocalípsis zombi con una meta clara: sobrevivir. A toda costa, pero de forma razonada.

Nadie duda que el Xbox Live Arcade haya sido uno de los grandes aciertos de Xbox 360, una línea de títulos descargables en la que ha habido lugar para todo tipo de propuestas a precios reducidos (de cinco a veinte euros; 400 a 1600 Microsoft Points) y que en muchos casos ha servido de plataforma de lanzamiento de algunos de los mejores juegos de la consola. Volvamos a 2006, cuando los primeros títulos del servicio eran cosas sencillísimas, como el puzle Hexic HD que venía preinstalado en la consola, versiones del Solitario o incluso lanzamientos 1:1 de arcades antiquísimos como Time Pilot o Galaga. En 2013 lo único que distingue a ciertos juegos del Xbox Live Arcade de los que salen a la venta en formato físico es... precisamente ésto, su formato. Braid, Limbo o BattleBlock Theater, por poner ejemplos al azar, tienen unos valores de producción que nada han de envidiar a los productos que se compran en las tiendas.

State of Decay va en esta línea. Aunque tiene problemas técnicos relacionados sobre todo con la inestabilidad de su motor gráfico, su ambición es más bien digna de un juego "normal" que de un descargable del XBLA, y es que con un poco más de presupuesto podría venderse sin ningún problema en las tiendas. Desarrollado por Undead Labs, estudio creado por Jeff Strain (cofundador de ArenaNET), lo que tenemos entre manos es un juego de mundo abierto (o sandbox) en el que debemos controlar a un grupo de supervivientes en un escenario apocalíptico, donde los zombies campan a sus anchas sobre la tierra. No penséis que esto es Resident Evil, Dead Rising o Left 4 Dead, porque lo que aquí se practica es la supervivencia desde un punto de vista puramente realista, muy alejado de las fantasías heroicas donde las armas tienen munición infinita y los personajes son capaces de hacer movimientos espectaculares y poses de impresión.

State of Decay (360) Captura de pantalla 

Supervivencia
La aventura se inicia controlando a Marcus, un hombre que debe dirigirse a un pequeño refugio para ponerse a salvo. El primer segmento del juego sirve a modo de tutorial, si bien es cierto que no estamos ante el tradicional abuso de consejos o pistas, sino que se va a aprendiendo sobre la marcha cómo se lleva a cabo el sistema de combate, la exploración, recolección de items y otros elementos. Sin embargo, este primer segmento es puro trámite, porque el juego verdaderamente se abre con la llegada de Marcus y el resto de supervivientes a la primera ciudad. En este punto, State of Decay abraza de forma total el concepto de sandbox del que hablábamos con anterioridad.

Es importante aclarar que State of Decay no hay un protagonista al uso, sino varios personajes que podemos controlar dependiendo de nuestra reputación. Para poder aumentarla deberemos superar misiones -con Marcus u otro personaje que hayamos hecho nuestro amigo-, recoger provisiones de cualquier sitio que hallemos o simplemente matar zombis. La reputación tiene otras implicaciones más directas, por ejemplo, si tenemos suficiente podremos recoger armas, medicamentos u otros elementos del alijo de la comunidad de supervivientes, pero si no, estamos vendidos. La supervivencia del grupo es la clave para el avance en el título, algo que se lleva a sus ultimas consecuencias haciendo que la muerte de los personajes sea permanente. Es decir, que si vamos a lo loco y matan a quien estamos controlando, no habrá opción de cargar la partida y recuperarlo: habrá desaparecido para siempre. Antes de morir, no obstante, podremos intentar reanimarlo pulsando repetidamente un botón.

State of Decay (360) Captura de pantalla

La muerte permanente es más grave si tenemos en cuenta que cada personaje cuenta con sus propios pros y contras, además de que existe un factor de juego de rol que afecta automáticamente a cada uno por separado. Así, si usamos a Marcus de forma habitual veremos cómo algunas de sus aptitudes, como la inteligencia, el cardio o la habilidad de combate mejoran a medida que realizamos acciones tales como inspeccionar elementos o correr. Cada personaje puede cargar con un número concreto de objetos en el inventario, ampliable recogiendo mochilas de varios tamaños. Así podremos equiparnos con armas, llevar elementos consumibles, etcétera. El aspecto 'rolero' se presenta a la hora de limitar qué tipo de equipo puede llevar cada personaje, no obstante: todos pueden usar las mismas armas y objetos.

A lo que sí afecta es a la formación de esta comunidad de supervivientes, aunque aquí entran también aspectos de la estrategia pura y dura. En State of Decay no sirve con matar a zombis para sobrevivir, pues hay que gestionar toda una zona de compañeros e incluso las relaciones con éstos. Para lograrlo, debemos conseguir comida, munición, material de construcción o medicinas, accediendo a casas ajenas, tiendas abandonadas u otras edificaciones cercanas. Así, entrando a una localización podremos ver si tiene o no elementos interactivos, representados en pantallla con la aparición del botón Y. Deberemos cargar con todo lo posible (con cuidado de que no supere el peso máximo que podemos llevar (o nuestro personaje se fatigará más rápido) y dejarlo en el alijo común, bien sea el de la comunidad principal o las secundarias que hayamos construido.

State of Decay (360) Captura de pantalla

Es aquí donde entra la parte estratégica: la ampliación del territorio y construcción de zonas seguras. Inicialmente sólo contaremos con nuestro fuerte como escenario más o menos seguro de la entrada de zombis (eventualmente encontraremos algunos de camino, o seremos atacados por hordas), pero a medida que avancemos y tengamos suficiente reputación podremos ampliar este radio explorando casas y creando estaciones secundarias en las que introducir alijos nuevos -entre otras cosas-. Esto nos permitirá que por ejemplo nuestros compañeros no pasen hambre, pues llegado cierto punto del juego veremos cómo no podremos ayudarles directamente al encontrarnos en otra punta del mapa. La solución pasa así por crear fortificaciones en zonas clave del mapeado para mantener un buen terreno cubierto.

Interactuar con los personajes también ayuda, por supuesto. Es más, de vez en cuando seremos alertados si alguno de ellos cae en una depresión, haciendo además bajar la moral al grupo. En estos casos podremos llevar a la persona afectada a dar una vuelta fuera de la casa, por ejemplo a cazar unos zombis para animarle. La vivienda inicial es desplazable a otra posición y puede ampliarse (de hecho debe, pues hay un máximo de personas que pueden vivir dentro) a distintas zonas, todo esto si conseguimos materiales, claro. Así, podremos crear una consulta médica para que nuestros personajes se recuperen de lesiones, o añadir dormitorios extra para que haya suficientes camas en las que echar una cabezada. Esto es determinante, pues si nuestro héroe está cansado será mucho menos efectivo a la hora de enfrentarse a sus enemigos. Crear armas es otra de las posibilidades que se ofrecen, siempre y cuando cumplamos los requisitos necesarios, algo que también se aplica a las órdenes que podemos darle al grupo: por ejemplo, enviar a un personaje a recoger cosas a una dirección determinada.

State of Decay (360) Captura de pantalla

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Desarrolla: 
Undead Labs
Género: 
Acción
Subgéneros: 
Survival Horror
Lanzamiento: 
05/06/2013
Plataforma: 
360
También en:
PC
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