Shaun White Snowboarding
Será también mediante la cruceta como accederemos al multijugador, que no va más allá de compartir las montañas sin demasiado sentido. Sobre todo por el poco atractivo sistema de control, que nos ofrece muy pocas opciones, prácticamente nulas de hecho. El personaje tiene un peso demasiado elevado, o cuanto menos esa es la sensación que produce, ya que cuesta un verdadero mundo conseguir que salte para realizar trucos, y el tiempo que pasa en el aire se antoja siempre demasiado limitado, excesivamente limitado incluso. Sobre todo porque el medidor de truco tarda demasiado en aparecer y en muchas ocasiones nos abalanzamos contra el suelo sin poder lograr el equilibrio.
Aterrizar es algo demasiado difícil, debido a las constantes imprecisiones que nos ofrecerá nuestro personaje, incapaz de realizar nada mínimamente elaborado sin sufrir enseguida las consecuencias de un control demasiado exigente o mal planificado. Porque por ejemplo, sorprende las carencias a la hora de movernos y tener un botón para lanzar bolas de nieve; son un arma poderosa para tirar a los demás personajes presentes en la pista, algo curioso, ya que si chocamos contra ellos se muestran tan férreos como una pared. Se deberían haber cuidado más estos detalles esenciales en un juego de estas características, y cuyo mimo a los trucos se ha ido perfeccionando en títulos como Tony Hawk o skate.
Cierto es que en las carreras, al limitarse a descender sin más preocupaciones, no se observan tantos problemas, pero estas dependerán única y exclusivamente de la tabla que tengamos, y la velocidad punta que lleguen a alcanzar. Por lo demás, todas las demás pruebas requieren una precisión ridícula; si hay que pasar por determinado lugar o coger objetos concretos, deberemos hacerlo con una precisión casi milimétrica, ya que sino fallaremos en nuestro intento, lo cual provocará que todo lo que hayamos hecho con anterioridad sea completamente inútil, asentando en nosotros una profunda sensación de frustración.
Pero el principal problema del juego son sus importantes lagunas jugables, su nula habilidad para transmitirnos que tenemos control sobre nuestra tabla, y que nos veamos avocados a intentar una y otra vez realizar trucos en una bajada constante a la que seguirá un tedioso regreso a la cumbre. La importancia que se le da a tener la mejor tabla es exagerada, muy por encima de la habilidad que podamos llegar a adquirir como jugadores, y la frustración irá haciendo mella en nosotros. Dándole mucho tiempo, es posible llegar a encontrar factores de diversión en el juego; pero la inversión puede ser demasiado elevada como para resultar satisfactoria, por lo que sólo los más fervientes seguidores de este deporte le dedicarán las horas necesarias. Una oportunidad perdida.
- Las montañas son de dimensiones considerables- El acceso rápido a multijugador y radio con la cruceta
| Lo Mejor | Lo Peor |
|---|---|
![]() El acceso rápido a multijugador y radio con la cruceta | ![]() Abundantes problemas técnicos para lo sencillo que es |
![]() Las montañas son de dimensiones considerables | ![]() Caótica presentación e inicios |
![]() El telesilla se hace tedioso | |
![]() Frustrante y poco manejable | |
![]() La dinámica de juego se hace bastante pesada |
Puntuación
Todo en él es aceptable pero no llega a entretener más de media hora y probablemente no lo volverás a jugar nunca más. Sólo recomendable en caso de sequía de este género de juegos.






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