Saints Row 2
Esto no tiene por qué ser malo. Es otro enfoque al argumento, nos pone directamente a cargo de la banda en vez de a ser un eterno segundón. Lo que no convence es la personalidad que ha perdido el título en ese aspecto; los personajes del original transmitían un carisma y una familiaridad de la que carecen los miembros de la banda en esta secuela. Tal vez se deba al cooperativo, o las grandes posibilidades de personalización, que lastran negativamente las posibilidades de ofrecer una gran historia, bien determinada con unas secuencias de vídeo que logren transmitir algo más que lo que nos topamos, escenas cuya presencia, en gran medida, es prácticamente testimonial y carente de interés.
Repitiendo esquema
El desarrollo del juego es idéntico al original. Tendremos a nuestra disposición en todo momento el mapa completo de Stillwater, indicándonos las áreas de influencia de las bandas, las distracciones a nuestra disposición, las actividades que podremos realizar, y como no podía ser menos, las misiones principales. Al igual que en el primer Saints Row, para poder acceder a estas misiones, importantes para que avance el argumento, deberemos ganarnos respeto cumpliendo un buen número de actividades secundarias. Repetir el sistema de desarrollo es una apuesta arriesgada, ya que después de jugar a la anterior entrega, se antoja algo repetitivo.
Además, los usuarios se verán obligados a realizar prácticamente todas las actividades secundarias con la esperanza de poder avanzar. De este modo, se dinamita esa sensación de libertad que se intentaba infundir al juego. Sí, es posible recorrer la ciudad a nuestro antojo, hacer lo que queramos y en el orden que queramos, pero limitándonos siempre al mismo patrón: cumplir las misiones secundarias para poder acceder a las principales. Si alguien no está interesado en todo ese entretenimiento adicional, no tendrá la opción de pasarlo por alto y centrarse en un argumento que, por culpa de tantos parones (pasaremos mucho más tiempo ganando respeto que en las propias misiones), se resiente todavía más.
Elementos viejos y nuevos
Las actividades a realizar son completamente independientes entre sí, como pequeños minijuegos en los que perderse ignorando todo lo demás. Repiten gran número de las del primer juego, como puede ser la prueba de destrucción, en la que deberemos causar una determinada cantidad de dólares en daños dentro de un límite de tiempo; o bien la posibilidad de, al robar un coche, secuestrar a los pasajeros y escapar de la policía el rato suficiente como para llegar a cobrar la recompensa por nuestros rehenes. Curiosamente, son las que mejor sabor de boca dejan, pero tras haberlas realizado infinidad de veces en el original, volver a ellas resulta demasiado repetitivo.
Si por algo destacan las nuevas actividades que tendremos a nuestra disposición es por su alto grado de exageración, acorde con el espíritu general presente en el título. Por poner ejemplos, en una de ellas, nos deberemos disfrazar de policía para pegar palizas a los delincuentes; en otra, trabajaremos de guardaespaldas de un famoso, debiendo lanzar a sus acosadores contra coches, barrancos y demás elementos próximos del escenario para poder obtener puntos. Entre otras actividades, tendremos las clásicas carreras por la ciudad, el divertido (y recuperado) fraude al aseguro, peleas de todo tipo, robo de vehículos, etcétera.
![]() | porhidalgo Jue, 18/10/2012 - 17:53 No jugarlo despues de haber jugado al Saint row the third, la diferencia es excesiva desde todos los aspectos, yo lo estoy intentando pero me cuesta |
![]() | porhidalgo Jue, 18/10/2012 - 17:53 No jugarlo despues de haber jugado al Saint row the third, la diferencia es excesiva desde todos los aspectos, yo lo estoy intentando pero me cuesta |













