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Metal Gear Rising: Revengeance

Raiden el espía
El sistema de Revengeance funciona perfectamente. Combates frenéticos, versátiles y con diversas posibilidades de ataque. Arsenal clásico del género y añadidos del universo Metal Gear, plataformas que se superan a toda velocidad, sistema de defensa dinámico, ofensivo y acción a raudales. Sin descanso. A todo esto se le añade una vertiente de sigilo que quiere ser un guiño a la franquicia de la que procede este juego de Platinum Games. Raiden cuenta con un sistema de Realidad Aumentada mediante el cual puede adquirir información de los enemigos, a los que ve a través de paredes. También ve peligros como cámaras u objetos que se pueden recoger. Esto es solo una parte de lo que nos ofrece el Raiden sigiloso. Si nos acercamos de espaldas a un enemigo podremos matarle de un golpe con la “muerte Ninja”. Sin hacer ruido. Tenemos otra variante: las ejecuciones. Si estamos en un punto elevado, podemos saltar encima de los enemigos y matarlos sin alertar a nadie.

Además de estas acciones, tanto las cajas de cartón como los barriles nos ayudan a despistar a enemigos, así como las revistas electrónicas despistarán a los enemigos y llamarán su atención. La combinación de todos estos elementos nos permite pasar desapercibidos mientras acabamos con nuestros enemigos. Eso sí, no es un sistema bien calibrado y ofrece algunos errores destacables. A veces hemos pasado a medio metro de un enemigo escondidos en un barril y no nos han ni visto. En otros casos su alerta dura poco y no investigan demasiado, volviéndose a la mínima de cambio y quedándose vendidos. Y en otros nos descubren sin motivo aparente. Hay movimientos que son realmente reconfortantes de realizar en sigilo, pero que nadie espere algo tipo Metal Gear Solid porque la IA enemiga es simplona y limitada en este sentido.

Tenemos otro tipo de asesinatos sigilosos, saltando desde un lugar elevado encima de un enemigo.
Tenemos otro tipo de asesinatos sigilosos, saltando desde un lugar elevado encima de un enemigo.

El resultado final de todos estos elementos repasados es el de un videojuego intenso, sencillo y accesible desde un primer momento. Divertido y con elementos originales que no estamos acostumbrados a ver en un hack and slash. Lo más importante: sin romper la esencia de la adrenalina sin descanso, pero con guiños y elementos fieles a la marca Metal Gear, aunque al final se compartan enemigos, contexto y poco más. Además, la campaña nos ofrece una gran cantidad de elementos para buscar y explorar en escenarios que no son demasiado grandes, pero suficientes como para esconder más de una sorpresa. Datos perdidos, brazos izquierdos que debemos cortar de los oficiales, ordenadores que nos dan acceso a misiones VR (hay una veintene en total) o enemigos escondidos en cajas son algunos de los elementos que debemos buscar a lo largo de los ocho niveles.

Las misiones VR que iremos encontrando por los escenarios y desbloqueando nos ofrecen pequeños retos que debemos superar bajo unos parámetros. Desde acabar con enemigos usando alguna técnica concreta a llegar a un punto sin ser descubierto o empezar a bombardear rivales a cañonazos solo con armas secundarias. Hay una gran variedad de desafíos a realizar, y si lo que queremos es conseguir las máximas puntuaciones posibles tenemos reto para rato, ya que muchas de ellas no son especialmente sencillas. Sobre todo si echamos un ojo a las últimas VR que encontraremos.

El camino hacía nuestro objetivo final nos ofrecerá compañeros de viaje de lo más curiosos.
El camino hacía nuestro objetivo final nos ofrecerá compañeros de viaje de lo más curiosos.

Fauna y flora
Un hack and slash puede tener buenas herramientas y funcionar bien sobre el papel. Pero solo si el reto que tenemos delante es desafiante y variado estas posibilidades son realmente importantes. Y la variedad y patrones de los enemigos de Revengeance saben jugar perfectamente su papel. Además de los soldados rasos y sus variantes con ataques a distancia (pistolas, cohetes, martillos, armaduras nuevas, etc.) tenemos un plantel de enemigos sacados del universo Metal Gear que nos darán más de un quebradero de cabeza. No muy variado en cantidad, pero sí muy diferenciados entre sí. Desde el clásico Gekko  con gran potencia de piernas a lobos más o menos veloces, estructuras mucho más grandes o una especie de gorilas mecánicos que son simplemente infernales. Aprender a acabar con toda la fauna –los cyborgs tienen diversas variantes con algunas realmente duras- y saberse sus patrones, además de utilizar bien nuestras herramientas, es vital. Tres gorilas son una muerte segura, pero usando granadas electrocutantes y frenando el avance de algunos de ellos ya no lo son tanto.  Por no hablar de otro tipo de enemigos como los Dwarf gekkos, pequeños monstruos esféricos que en grupo son peligrosos. Incluso helicópteros que son blanco fácil de lanzacohetes.

Junto a todos estos enemigos tenemos como gran reclamo los jefes finales, que van desde grandes Metal Gears a cyborgs y alguna que otra sorpresa. Son las batallas más duras y épicas de todas, las que nos enfrentan a los jefes. No tenemos uno de estos en cada nivel, sino que depende del desarrollo argumental, pero en cantidad iremos bien servidos. En carisma también. En dificultad, tienen su enjundia aunque es cierto que salvo el último de todos una vez nos aprendemos sus patrones son más cuestión de paciencia que otra cosa. Para el recuerdo queda un duelo mientras el sol está apagándose para dar la bienvenida a la noche justo antes de la batalla final.

Las escenas cinemáticas son constantes a lo largo del juego para explicar el argumento. Herencia pura de Metal Gear.
Las escenas cinemáticas son constantes a lo largo del juego para explicar el argumento. Herencia pura de Metal Gear.

En general estamos ante un videojuego que se nos atascará en algunos momentos puntuales pero que no llegará a frustrarnos cada dos por tres. Como hack and slash no es de los más difíciles que nos hemos encontrad.. Cuenta con tres niveles de dificultad de serie que se convierte en alguno más cuando los completamos. El verdadero reto de Revengeance es conseguir las mejores puntuaciones como buen hack and slash que pretende ser. Cada fase que realizamos nos puntúan según el tiempo empleado, nuestro estilo, el daño recibido, si hemos muerto, etc. Y nos da una puntuación. No es nada raro acabar la primera partida del juego con niveles C y B, alejados del S, el nivel superior. Con práctica y nuevas pasadas las mejores puntuaciones están a nuestro alcance. Aunque hay momentos que se antojan imposibles de conseguir con máxima puntuación.

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8,9
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Desarrolla: 
Platinum Games
Género: 
Acción
Subgéneros: 
Beat'em up
Lanzamiento: 
21/02/2013
Voces: 
Inglés
Texto: 
Español
Plataforma: 
360
También en:
PC PS3
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