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Max Payne 3

Max Payne 3

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Max Payne, el policía atormentado, intenta levantarse tras su ascensión y caída. Después de un largo letargo desde su última aparición vuelve para reclamar el trono de mejor juego de acción en tercera persona, un género que para muchos le pertenece. Max Payne en esencia con Rockstar de por medio. Es el momento de redimirse. Aunque el pasado siempre acecha. Siempre.

 

Max Payne 3 ha tardado casi nueve años en despertar de su largo letargo. Desde la segunda entrega de esta franquicia diseñada por Remedy no se tenían noticias de uno de los personajes más perturbados de la industria de los videojuegos. El tiempo ha pasado, y la industria ha evolucionado. La acción en tercera persona es uno de los estandartes de la generación que corre y Max Payne, como precursor de muchos de los elementos que hoy se dan por sentados, no podía faltar a la cita. Y aunque el tiempo ha pasado para todos, a Max todavía le persigue todo aquello de lo que quería escapar. Nueve años no han sido suficientes para el atormentado agente. Y eso es una buena noticia para los usuarios.

Muchas veces se habla de Resident Evil 4 como el juego de acción en tercera persona que sentó una serie de bases que se han explotado hasta la saciedad en la actual generación de consolas. Que la obra de Capcom es el paso previo al éxito de la fórmula Gears of War, referente de los TPS hoy en día. Pero lo cierto es que echando un poco la vista atrás más allá de ese 2004 en el que Resident Evil cambió de signo jugable, seguramente tenemos en Max Payne una primera manera exitosa de hacer un videojuego de acción en tercera persona con toques cinematográficos. Lo que ahora nos puede parecer algo pretérito fue brillante en su momento. Y el ADN de Max Payne encaja perfectamente con mucho de lo que se pretende en la generación actual: acción y tratamiento cinematográfico.

El nuevo look de Max, fruto de la desesperación.
El nuevo look de Max, fruto de la desesperación.

El momento es el adecuado, por posibilidades técnicas, y la fórmula encaja perfectamente en el contexto. Solo faltaba un ejecutor que pudiera traspasar esa revolución llamada Max Payne (2001) a un momento en el que la acción en tercera persona no está precisamente huérfana de calidad: Gears of War y Uncharted por citar dos casos evidentes. Rockstar es ese ejecutor para la tercera entrega de Max Payne, recogiendo el testigo de Remedy y fusionando perfectamente tanto la herencia de la franquicia como la manera de trabajar de la propia compañía norteamericana. 

El desarrollo de Max Payne 3 no ha estado exento de polémica. Desde su anuncio y primeras imágenes se generó un corrillo de opiniones y críticas que escenificaban el escepticismo del retorno del agente. Esas imágenes calvo, con más peso de lo normal… levantaron polémica ¿Qué podría haber pasado con Max? Pero el tiempo da y quita razones, y ser respetuoso con el nombre y lo que conlleva la saga y mezclarlo con los altos valores de producción vistos en juegos como Grand Theft Auto IV, Red Dead Redemption y LA Noire es una garantía de éxito. Porque vaya por delante: Max Payne 3 es Max Payne en estado puro… con Rockstar de por medio.

El pasado no es fácil de olvidar.
El pasado no es fácil de olvidar.

“Max F***ing Payne”
Max Payne vive atormentado todavía por la herencia de su pasado. Los hechos acontecidos durante la primera y segunda entrega del juego han dejado unas cicatrices en el personaje que siguen mostrándose esta tercera parte. El agente dejó atrás Nueva York después de que estuviera obligado a ello por una serie de sucesos que se van contando a lo largo de la aventura para adentrarse, junto a su amigo Passos, en el trabajo de seguridad privada de la familia Branco, una de las más poderosas de todo Brasil. Ahí se dedica a acompañar y escoltar a personajes de esta familia, hasta que las cosas se tuercen. Un grupo de delincuentes intenta por activa y por pasiva hacerse con algunos de los miembros de la familia, consiguiendo secuestrar a la mujer del Branco más poderoso de todos. Lo que empieza siendo una búsqueda y captura de estos delincuentes para recuperar a la mujer se acaba complicando.

Sin ánimo de destripar nada más del argumento, cabe decir que más que el guión en sí (elementos tópicos tiene) y en su desarrollo es uno de los puntos fuertes de Max Payne 3. Sucesos que no terminan con el éxito previsto, giros inesperados de situaciones, personajes ambiguos y un camino que no duda en detenerse para lanzar flashbacks que nos ubiquen y nos hagan comprender el porqué. La sucesión de acontecimientos quiere sorprender –y lo consigue- a lo largo de los 14 episodios de los que se compone la campaña principal. Ayuda, y mucho, la narrativa con la que se estructura el juego. Max Payne va hablando en primera persona sobre sus pasos, algo que se entremezcla con las secuencias que vamos viendo generadas con el motor del juego. Es un punto clave, ya que las cinemáticas se van intercalando constantemente con las secuencias jugables, dándole una continuidad al desarrollo que nos hace sentir realmente dentro de una película de la que somos protagonistas. Aunque es cierto que durante los primeros capítulos algunas secuencias pueden cortarnos el ritmo de la acción, aunque más avanzada la historia sirven para hilvanar correctamente nuestros pasos.

A pesar del paso del tiempo, Max sigue en forma.
A pesar del paso del tiempo, Max sigue en forma.

La piedra angular de la narrativa y del argumento es Max Payne. Sin él no se podría desarrollar la aventura como se desarrolla. Max sigue frustrado por la comparación de situaciones con hechos pasados, se castiga, flagela y llena de culpa constantemente cuando fracasa en su empresa, cuando ve que todo a su alrededor se va derrumbando. La actitud pesimista, melacólica y oscura está todavía más acentuada que en anteriores entregas, y esos lamentos por no haber muerto –“por desgracia, no corrí la suerte del joven y sobreviví a esas explosiones”, dice en un momento concreto- son ya marca de la casa. Humor negro de situaciones críticas (menos que en anteriores entregas), respuestas secas y cortantes a sus enemigos y reírse de sí mismo (“el único lugar donde un gordo y calvo podía pasar desapercibido”). Max Payne al límite, y por lo tanto sacando un repertorio que por lo menos nos hará esbozar sonrisas con sus chascarrillos. Genera empatía, sufriendo por él cuando se le ve tan perdido alcohol en mano.

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Género: 
Acción, Aventura
On-line: 
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Lanzamiento: 
18/05/2012
Voces: 
Inglés
Texto: 
Español
Plataforma: 
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