Halo: Reach
El más grande de los cambios se encuentra en las habilidades que las armaduras del Equipo Noble permiten. Un sprint, un sistema de guardia, una barrera de protección parcial -la clásica burbuja de anteriores entregas, camuflaje activo, un holograma y el Jet Pack. La carrera a gran velocidad es el primero que tendremos disponible, aunque a medida que avancemos en la trama podremos ir cambiando, como si de armas se tratara, nuestras habilidades. Lo que es una simple lista de un par de líneas sobre el papel se convierte en una manera de ver la guerra totalmente distinta. Tanto en la campaña como en el multijugador.
A medida que vayamos conociendo un poco más las características de cada habilidad veremos la grandeza de este sistema. Con el sprint, por ejemplo, podremos llegar a puntos clave para acabar con los enemigos que antes sería imposible, ya que al travesar el fuego cruzado seríamos carne de cañón. Es el más sencillo, y seguramente el que menos se puede explotar, pero ya nos da herramientas que cambian el concepto visto en las anteriores entregas. Saber combinarlas -usar la guardia cuando haya un Wraith lanzando grandes bombas de plasma y evitar una muerte segura, por ejemplo- es clave para poder avanzar, sobre todo en dificultades elevadas, ya que el diseño de niveles se concibe para sacar partido a todos los recursos. O morir en caso contrario.
Y es que ese es, precisamente, uno de los elementos más trabajados y cuidados de todo Halo: Reach. Cada escenario, cada paso, está milimétricamente pensado para diseñar la estrategia que mejor nos convenga. A veces, nos resguardaremos en algún lugar e intentaremos limpiarlo de enemigos antes de avanzar. Otras intentaremos flanquear a los rivales para atacarlos por sorpresa. El hecho de ir casi siempre en grupo -o al menos con un compañero- permite que los enemigos no centren sus esfuerzos sólo en nosotros, y nos da ventajas también jugando en solitario de poder trazar algunas estrategias. Usar un Jet pack, colocarnos en lo alto de un edificio y desde allí dar cobertura a nuestros compañeros del Equipo Noble, sin que el Covenant sepa exactamente desde donde lo atacan, lo cambia todo.
Se agradece, también, que los Spartan no sean meras comparsas. Eliminarán enemigos, conducirán con una IA más que notable los vehículos o apuntarán con precisión desde las torretas de los mismos. Nosotros elegimos qué queremos hacer y ellos nos complementarán. Si despistan a los enemigos, podemos ejecutar nuevos asesinatos matando por la espalda, que se completan con una secuencia en tercera persona espectacular. Además, podemos reclutar a soldados rasos para hacer nuestros propios escuadrones. Estos nos seguirán, y aunque no podamos darles órdenes, sí que intentarán apoyarnos. Su futuro será morir con toda seguridad, eso sí. Un elemento que tampoco se explota demasiado, pero que nos puede ayudar en momentos determinados en los que los enemigos no nos dejarán ni respirar. Su IA, además, no tiene el nivel de otros, y nos puede fallar en algún momento quedándose atrás sin hacer nada, por ejemplo. Algo que pasa también en una fase concreta, donde algún civil se nos puede quedar enganchado en una escalera (no afecta al desarrollo ya que no fallamos una misión porque ese NPC no llegue a su destino, pero está ahí).
¡Headshot!
El arsenal disponible para esta nueva entrega tiene algunas modificaciones respecto a otras. Seguramente la más destacada es la de la DMR, una de las armas clásicas de la UNSC. Se ha eliminado la ráfaga de disparo que tenía en la tercera entrega, haciéndola ahora más precisa -los amantes del Team Swat tienen motivos para la alegría-. A esta, en el bando humano, se le añade un arma (localizador de blancos) estilo Martillo del Alba de Gears of War, ideal para acabar con vehículos pesados. Algunas de las armas Covenant son auténticamente devastadoras, como el Rifle de rastreo (un láser que si lo dejamos pulsado encima del enemigo queda frito en nada), el rifle de aguja -sustituye a mejor la carabina- o el lanza granadas de plasma, que permite disparar las famosas granadas enemigas y engancharlas a los demás. ¿Lo mejor? Que los enemigos usan todo esto -y más- de manera indiscriminada. ¿Lo peor? No lo ponen nada fácil. Lo cierto es que el Covenant tiene con el rifle de conmoción o el cañón de combustible armamento potente a media y larga distancia.
![]() | amstrad128k Mié, 27/02/2013 - 18:12 genial y ahora el halo4!de seguio! |
![]() | andresdeleon Sáb, 05/01/2013 - 02:22 Lo unico mal es que es muy corto |
![]() | daltom Dom, 23/12/2012 - 04:10 Este juego tiene un marketing excelente por eso las revistas lo califican con 10 lo cual es inmerecido. No estoy de acuerdo con que tecnicamente sea muy bueno, graficamente tiene varios errores y caidas de frames algunas bastante notables, los graficos son mediocres teniendo en cuenta lo que el xbox 360 puede dar y comparandolo con otros juegos, este es un shoter mas con algunas cosas interesantes. |
![]() | my_own_winter Mié, 21/11/2012 - 07:25 Una obra mestra sin duda, como bien dice el analisis, tanto tecnicamente como jugablemente, la IA etc, todo funciona tan perfecto que hacen de el un videojuego practicamente completo... no existe un compromiso tecnico-jugabilidad-opciones etc tan completo. |
![]() | Fan Morrigan Amslett Sáb, 17/11/2012 - 13:34 Los semi-spartans los llamo yo jajajajajaja xDD
El juego es bueno....pero técnicamente no es nada del otro mundo, gráficos del Halo 3 con esa sensación de fluidez en la cámara del Crysis 2 y DOOM 3 con mods xDD |













