Guitar Hero Greatest Hits
Resulta difícil, de entre la extensa lista de canciones de la serie Guitar Hero, elegir tan solo unas pocas al gusto de todos. Con tantos títulos como posee en el mercado, se ha convertido en un escaparate para artistas incipientes y consagrados, que incluso han lanzado sus nuevos productos simultáneamente como contenido descargable y como disco físico (como en el caso de Metallica y su Death Magnetic). Con un tracklist extensísimo y un catálogo muy prolífico en estos últimos años, Guitar Hero recibe un nuevo integrante que recupera los mejores temas - siempre según el criterio de la desarrolladora - que se han podido ver hasta el momento. Así, encontramos auténticos temazos como Free Bird, Through the Fire and Flames, Cowboys from Hell o Electric Eye, listos para ser jugados con batería, micrófono, guitarra y bajo.
El formato utilizado para este recopilatorio es el mismo que para el último lanzamiento de Metallica, ofreciendo un modo carrera basado en bloques de canciones, además de los archiconocidos modos versus y cooperativo. El estudio de música, implantado ya en en núcleo del juego, vuelve a aparecer aquí para permitirnos crear temas siempre que tengamos la paciencia para ello. Su carácter de recopilatorio lleva implícitas nulas modificaciones a la jugabilidad, que no recibe ningún elemento novedoso, limitándose a replicar lo existente pero dotado de diferente banda sonora. Este podría ser un buen resumen de la filosofía de Greatest Hits, mismo fondo, distinto envoltorio.
Gráficos
Llama la atención la vuelta a la estética habitual, tras el paréntesis realizado con Metallica, cuyo estilo rompía con el habitual caracterizado por el formato caricaturesco de los personajes. Después de recrear de la forma más fidedigna a la banda de Los Ángeles, se recupera como comentábamos el patrón visual que ha sido la línea maestra de la franquicia. Encontramos el repertorio de personajes repleto de viejos conocidos, como Casey Lynch, Midori o Lars Umlaut, aderezados con multitud de trajes, complementos y guitarras que conseguir. La estética es colorida y vistosa, ofreciendo un buen aspecto, pero que queda lejos del nivel alcanzado con Metallica.
Algo que se deja notar es la mejoría en los planos y la dirección de cámara, que si da mejor sensación a la hora de representar el concierto, tratándose como si de un videoclip se tratara. Se alternan planos cortos y panorámicos, junto a algunas posiciones forzadas para dar mayor vistosidad. Lo cierto es que, en general, contemplar una partida como espectador resulta más entretenido. Como jugador, apenas dará tiempo para concentrarse en más detalles que en el propio interfaz de juego, continuamente en movimiento con las notas. En este punto, cabe destacar la enésima remodelación de la estética del juego en cuanto a menús, que esta vez se acerca más al glamour de los 60 y 70 que a la estética underground de títulos anteriores.
Además de estos elementos, cabe poco más que reseñar en un título que toma tal cual el repertorio gráfico de sus antecesores y se limita a utilizarlo, sin expansión en ningún sentido, para situar el nuevo material audiovisual al alcance del jugador. Está claro que este recopilatorio no pasará a la historia de la saga por su salto cualitativo en cuanto a lo visual, que como decíamos todavía queda lejos de la espectacular puesta en escena de Guitar Hero: Metallica. Con todo, el título resulta vistoso y consigue entretener a aquellos que no estén ocupados pulsando trastes a toda velocidad, usuarios estos que no tendrán tiempo de darse apenas cuenta si existen cambios respecto a otras entregas de la franquicia.

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