Crackdown 2
El título que RealTime Worlds desarrolló hace 3 años para Xbox 360 ha sido uno de los juegos más queridos por los usuarios en su tiempo. Un estilo visual muy personal daba vida a un juego que nos ponía en la piel de un 'super policía' que tenía que luchar contra las familias de la mafia y el crimen que inundaban Pacific City. Con un más que divertido sistema de desarrollo del personaje, nos metía en la guerra urbana por poner paz en la ciudad. Debíamos acabar con todas las bandas y lograr que los ciudadanos volvieran a sentirse libres. El cel-shading que cubría todo lo que veían nuestros ojos le dio un sello personal e intransferible a la acción, al mismo tiempo que mejoraba el anterior -y primer- sandbox de la consola, Saint's Row. El resultado final nos gustó mucho, se 'hacía querer' aún con sus carencias. Era la semilla para un juego mejor
Bien, estamos en el momento de la verdad. Esa semilla ha germinado, y nos encontramos con el fruto de ese tiempo de cuidado y crecimiento. 'Crackdown 2' ha llegado hasta nosotros, se presenta con plenos poderes como secuela de ese gran primer 'mundo abierto' que tuvo la consola de Microsoft. No podía ser de otra forma, y volvemos a encarnar a un nuevo policía, en este momento el más avanzado ejemplar del guardián de la ley que ha dado el hombre. Modificado genéticamente para poder hacer frente a las nuevas hordas del mal que pueblan Pacific City. En este caso, la oscuridad no viene de la mano de nuevas familias mafiosas que quieren hacerse con el control de la ciudad. En este caso nos encontramos con un número de enemigos más pequeño en cuanto a frentes, pero mucho mayor en cuanto a número.
La Célula es el nuevo orden terrorista que asola la ciudad, que pretende hacerse fuerte y gobernar desde la anarquía más absoluta. Son muchos, están armados y son peligrosos en cualquier punto y a cualquier hora. Por otro lado, están los mutantes, que asolan la ciudad en cantidades ingentes y que circulan de forma libre y horrible por toda la ciudad, destrozando todo germen de vida que queda en ella. Tu misión es eliminar a estos dos potentes enemigos. Para ello tendrás que realizar multitud de misiones, conseguir objetivos, limpiar zonas y deshacerte de seres a cada cual más peligroso. Manteniendo un esquema principal muy similar al primer juego, Crackdown 2 promete un 'más y mejor' que al final sólo se cumple en su primera premisa, la cantidad. Desgraciadamente, ni el nivel cualitativo es superior ni muchas otras cosas que creíamos serían mejoradas tres años después.
Ruffian Games, afincados en Dundee (Escocia),con profesionales del sector que han trabajado en títulos como el primer Crackdown, GTA, Project Gotham Racing o Mortal Kombat han sido los elegidos para realizar esta segunda incursión en Pacific City. Si bien RealTime Worlds sentó unas bases que debían -y han sido- respetadas en su secuela, esperábamos algo más de su propia cosecha en cuanto a darnos algo nuevo tanto a nivel artístico como visual. No esperábamos un cambio radical en cuanto al concepto del juego ni en su apartado técnico, pero sí un mayor grado de creatividad y de implicación en la realización de mecánicas nuevas, tanto de desarrollo del personaje como de la trama. Finalmente, y en líneas generales, podemos decir que su sello se deja ver bien poco en cuanto a diferenciación con la primera parte.
Con todo lo antes expuesto, desmenucemos el resultado final. Si Pacific City debe ser salvada o, si por el contrario, puede morir en paz porque no la echaremos de menos. Vamos allá

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