Blood Bowl
Parece increíble que haya pasado tanto tiempo ya, pero Blood Bowl es un juego de tablero cuyo origen se encuentra en el año 1987. Más de dos décadas de revisiones, nuevas reglas, pero manteniendo toda su capacidad de diversión; en Games Workshop consiguieron ofrecernos la versión más divertida e inesperada del universo Warhammer. Tal vez no se tratase del mismo universo, pero no faltaron en ningún momento los elementos básicos: desde las razas (humanos, duendes, elfos, orcos, troles ) hasta la estrategia y la colocación de las figuras en el tablero, pasando por la probabilidad y el azar de los dados en cada jugada. Hablamos de un enfrentamiento sangriento y despiadado, como es propio de las criaturas involucradas, pero que dirimen sus diferencias en cruentos partidos de fútbol americano.
Lejos de haberse mantenido restringido este enfrentamiento al tablero, ya a mediados de la década de los 90 se vieron varias incursiones de Blood Bowl en el ocio electrónico. En 1995, vería la luz un juego de estrategia por turnos para MS-DOS, y en el año 1996 se iniciaría la liga online de la competición. Pero no sería hasta este año 2009 que veríamos una nueva adaptación del juego de tablero (usando las , de la mano de Cyanide, para PC, Xbox 360, Nintendo DS y PSP. Ya en su momento hablamos de las demás entregas, dado que la de Xbox 30 es la última en llegar; el resultado fue muy satisfactorio en la versión equiparable a esta, la de PC, pero veamos qué tal se ha adaptado este sangriento y divertido deporte a la máquina de Microsoft.
Las bases
Blood Bowl es, ante todo, un juego de fútbol americano que consigue reproducir con acierto una jugabilidad propia del tablero original. Sobre el campo, dos equipos de once jugadores cada uno, que lucharán por alzarse con la victoria en la contienda. Hay ocho razas distintas, y los equipos pueden ser de cualquiera de las mismas: humanos, caos, elfos silvanos, goblins, hombres lagarto, orcos, skavens y enanos. No están todas las facciones del juego de tablero original, pero son lo bastante abundantes como para resultar un elenco satisfactorio, ya que cada una tiene sus propias características y formas de juego diferente; por ejemplo, algunas razas son más ágiles y dinámicas que otras, que optan más por la fuerza bruta y acabar con el rival.
Los partidos duran 16 turnos, divididos en dos partes de ocho, y para alzarnos con la victoria sólo cuentan los touchdowns que consigamos; eso sí, para subir el nivel de nuestros personajes y nuestro equipo, lo que primará serán los puntos que consigamos por dañar a los rivales, matarlos, los pases que consigamos conectar, etcétera. Lo de estar pendientes en todo momento de dos sistemas de puntuación diferente no resulta del todo satisfactorio, pero es cuestión de práctica llegar a comprender las dinámicas y desarrollar las tácticas que mejor nos funcionarán sobre el terreno de juego. Al principio, estaremos abocados al fracaso total y absoluto a la hora de intentar lograr una victoria; pero con el paso del tiempo, y con mucha práctica, llegaremos a explotar todas nuestras posibilidades.
Eso, siempre y cuando la máquina nos deje. Al reproducir fielmente la dinámica del juego de tablero, también se adapta el sistema de dados; y la máquina puede ser muy, pero que muy injusta con estas tiradas. Los tres niveles de dificultad están determinados, principalmente, por los dados: en fácil, por lo general, son benévolos y la cosa está igualada; pero en normal y difícil, la dificultad aumenta de forma demasiado abrupta. Todas las acciones que hagamos en Blood Bowl estarán regidas por los dados: que pasemos cerca de un rival con éxito, que plaquemos a un jugador del equipo contrario, que acertemos un pase Por eso mismo, puede llegar a resultar frustrante por momentos, ya que pueden darse casos en los que, por perfecta que pueda ser nuestra táctica, la máquina puede tirárnosla por tierra sin demasiado esfuerzo.

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