Blacklight: Tango Down
Blacklight: Tango Down es uno de los últimos proyectos que han visto la luz de la mano de Zombie Studios. El equipo de desarrollo norteamericano encargado de una expansión (Rogue Spear) para Tom Clancy's Rainbow Six y más conocido por ser los elegidos de Konami para llevar la franquicia Saw a los videojuegos. Con un primer intento fallido a todos niveles, cabe añadir. Esta vez la compañía se embarca en otro tipo de proyecto con un Shooter en primera persona descargable y enfocado sobre todo al modo multijugador competitivo. Se apuntan al carro del género estrella de esta generación con una apuesta que pretende ser sencilla y también divertida. Se atreven con todo, teniendo en cuenta que el último Pitfall también es de su cosecha y no se parece a los otros dos juegos en estilo.
Por 1.200 microsoft points (15 euros al cambio) llega este juego de poco más de 700 megas a Xbox 360. También está prevista su salida en PC y en el store de Playstation 3, aunque todavía no se sabe fecha exacta. Argumentalmente no tiene peso ni tampoco se pretende. Hay dos facciones enfrentadas, una que representan a un equipo especial del ejército norteamericano y el otro, The Order, un grupo de rebeldes. Ambos ubicados en un futuro no demasiado lejano en el que hay avances tecnológicos interesantes per nada que se escape a la ciencia ficción. Identificaremos perfectamente al arsenal que usemos y para nada se acerca a cosas tecnológicamente fuera de órbita como armas que podemos ver en Resistance o Halo.
Es una de las bazas de Blacklight. Gracias a los avances tecnológicos, con el visor que tenemos entre manos podemos detectar a través de paredes y demás dónde se encuentran botiquines, puestos de armas y, cómo no, a los enemigos. Es nuestro particular radar, con el que podremos ver los movimientos de los rivales y saber por dónde movernos. A pesar de estos avances, lo cierto es que su uso queda muy limitado, ya que la mecánica que sigue el juego es bastante directa y arcade, por lo que momentos de reflexión a la hora de afrontar una batalla habrá pocos. Del resto, nada a destacar que no hayamos visto en otros shooters del mismo corte, dejando a un lado algunas granadas especiales que pueden malmeter el HUD de los enemigos, por ejemplo.
Competir, cooperar
La obra de Zombie Studios está enfocado de manera total y absoluta al multijugador online. Pensaron seguramente que el matchmaking de un FPS está al alza, y qué menos que dedicar un juego sólo a estos menesteres. En total hay doce mapas para poder jugar, aunque las diferencias entre ellos quedan diluidas al poco de probarlos. El aspecto es muy similar, también su estructura, por lo que no llegaremos a notar que estamos jugando a lugares muy diferentes. Eso merma la experiencia, ya que la sensación de variedad, a pesar de tener doce localizaciones a elegir, no brilla por su presencia. Tenemos, eso sí, diversos modos de juego con los que explotar estos mapeados: siete en total. Pocas sorpresas en este apartado también.
Los clásicos deathmatch y team deathmatch se llevan la palma. Un todos contra todos, donde cuentan las muertes que hagamos en un tiempo concreto, o la división entre dos equipos y gana el conjunto que sume mejores números. A estos se le suman el clásico capturar la bandera, aunque en este caso es un puesto de datos, y también el de rey de la colina, que tiene la particularidad de poder piratear las zonas de dominio aunque no esté nuestro equipo controlando el lugar. Tenemos The Last Man Standing, en el que la muerte no tiene regeneración y gana quien queda vivo al final de la partida, o su variante en modo equipo, ganando cuando se ha exterminado al conjunto rival. Por último está detonación, un tipo de juego en el que debemos conseguir una bomba y hacerla estallar en la base de los rivales.

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