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| Beautiful Katamari Damacy (Xbox 360) |
Pese a las reticencias mostradas por el creador del original, la saga Katamari ha seguido adelante para satisfacción de los numerosos seguidores de la franquicia. No en vano, se trata de uno de los juegos más divertidos, alocados y amables que se han visto en los últimos años, una esencia y un estilo que no se ha visto alterado a lo largo de las entregas, y sigue resultando una experiencia tan fresca como la primera vez que la disfrutamos.

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| Beautiful Katamari Damacy (Xbox 360) |
Beautiful Katamari es la primera incursión de la saga en la alta definición, y lo hace en Xbox 360, por primera vez lejos de una consola PlayStation, permitiendo que la original propuesta de Namco Bandai llegue a un nuevo público. Además, lo hace explotando una faceta desconocida hasta la fecha para el Príncipe del Cosmos: un muy atractivo modo multijugador online.
El deporte es peligroso
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| Beautiful Katamari Damacy (Xbox 360) |
El Rey del Cosmos se encontraba tranquilamente jugando con su señora un tranquilo y ameno partido de tenis. De repente, un golpe mal dado envía la pelota a lo alto del cielo, rompiéndolo y creando un peligroso agujero negro que absorbe sin piedad todas las estrellas y planetas de la galaxia. Por suerte, la Tierra se ha librado de tan aciago destino, y será la última esperanza de la realeza cósmica.

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| Beautiful Katamari Damacy (Xbox 360) |
El pequeño Príncipe será el encargado de devolverle la vida al universo; pero no estará solo, sino que a lo largo de su dura labor se irá encontrando con amigos que le ayudarán. Sin embargo, el Rey de todo el Cosmos será más exigente que nunca, criticando sin piedad los progresos que hagamos. No en vano, ahora hay toda una competición online en permanente progreso, con tablas de clasificación en constante actualización.
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| Beautiful Katamari Damacy (Xbox 360) |
La base del juego será la misma de todas sus entregas: para conseguir crear los elementos celestiales, deberemos empujar nuestra Katamari por escenarios plagados de elementos cotidianos. La Katamari hace las veces de imán, y todo puede quedarse pegado a ella, siempre y cuando las dimensiones así lo permitan. Básicamente, podría describirse como la labor de un escarabajo pelotero.
