Skip to main content
Publicidad
Batman: Arkham Origins

Batman: Arkham Origins

review_game
| |

Un Batman más inexperto y todavía más duro comienza su cruzada en Gotham poniendo a prueba todas sus habilidades contra su prueba más dura hasta la fecha, un grupo de asesinos profesionales tras su cabeza.

Rocksteady se ha convertido por derecho propio en una de las estrellas al alza de esta generación. Su primer proyecto basado en Batman, Arkham Asylum fue durante bastante tiempo un tapado, un producto que se presuponía como un derivado del renacido éxito cinematográfico del héroe de DC. Sin embargo, el resultado final maravilló a propios extraños: gráficos y animaciones deslumbrantes, una caracterización magistral del universo Batman, un sistema de juego que combinaba sigilo y acción directa de una forma única, dándonos la versión digital más creíble del cruzado alado hasta la fecha. El Modo Detective, el influyente sistema de combate cuerpo a cuerpo que nos hacía sentir como un auténtico maestro de artes marciales y la carismática presencia de muchos de los grandes villanos de la serie terminaban de acoplarse en una experiencia impecable. Todo centrado alrededor del gigantesco complejo del Manicomio de Arkham, transformado en un entorno cerrado pero abierto, en la mejor tradición de algunos de los inmensos castillos de castlevania, repleto de secretos para el jugador más curioso.

Con la secuela, Rocksteady rizaba el rizo: la base edificada se utilizaba para crear todo un sandbox, con Batman sobrevolando los cielos de Gotham para administrar su ley en unas calles plagadas de criminales y unos archivillanos luchando por mantener sus propios reinos dentro de una prisión de cielo abierto. Con dos juegos, el estudios se convertía en toda una estrella, la joya de la corona de una Warner Interactive que ha crecido bastantes enteros en los últimos años gracias a compras de peso como la de la propia Rocksteady o el estudio fundado por los creadores de Mortal Kombat, Netherealms. En ese proceso de crecimiento no sólo se han dedicado a adquirir otros estudios, sino que también han aprovechado para sumar músculo y crear equipos propios como el Warner Bros Montreal, responsable directo de este cierre de trilogía.

Batman: Arkham Origins (360) Captura de pantalla

Es importante reseñar este hecho porque hay que entender su importancia: Rocksteady es tan prioritario ahora mismo como estudio que se la ha dejado libre para que prepare estos años su entrada a la nueva generación. Mientras que por otro lado se ha pedido a un estudio nuevo -formado por profesionales de prestigio, pero nuevo a fin de cuentas- que se encargue de hacer una tercera entrega que además es una precuela. Hace no mucho veíamos algo similar cuando Epic dejaba a People Can Fly las llaves de su franquicia más potente en la actualidad, dejándoles hacer un Gears of War: Judgment que olía a relleno a pesar de su calidad. No es una cuestión de prejuicios o impresiones, se trata de una cuestión relevante en tanto que es necesario saber en qué sentido puede afectar a una serie el hecho de no contar con sus creadores originales.

Por ejemplo, y entrando ya en materia sobre lo que nos ofrece Arkham Origins, entre el primer y el segudo Arkham se producen cambios radicales en la estructura de juego al pasar de un ambiente cerrado a toda una porción de la ciudad. ¿Puede una tercera parte, lazada a final de la actual generación de máquinas y asignada a un estudio novel, experimentar un cambio similar? La respuesta es claramente no. Ya es bastante complicado para un estudio probado innovar frente a unos productores que suelen ser conservadores -más siendo un juego bajo licencia, aunque sea una licencia del mismo dueño-, por lo que la idea de que en estas circunstancias se pueda ver un salto equivalente al de Arkham City era prácticamente nula. Hay que tener claro por tanto de que se trata de una experiencia derivativa y no tan fresca como los anteriores, aunque dicho eso, hay que empezar a valorar el trabajo de refinamiento que Warner Montreal ha realizado, tratando de imprimir sus propias ideas e identidad a un juego prestado y honrando por ello su legado.

Batman: Arkham Origins (360) Captura de pantalla

Tal y como su nombre reza, Origins nos pone en la piel de un Batman que está empezando a ganarse su reputación en Gotham. Estamos hablando prácticamente de sus comienzos, antes a gran parte de las figuras que marcarían su carrera como vigilante de Gotham. De hecho gran parte del juego será un reflejo de eso, con los criminales hablando con una mezcla de incredulidad y miedo del “hombre murciélago” que está acabando con algunas de las organizaciones mafiosas más poderosas de la corrupta ciudad. Este factor sólo tiene un uso real dentro de lo que es la historia, ya que en la práctica, nuestro Batman tiene poco que envidiar al del resto de Arkham. El elemento que más se hace notar de esta circunstancia es la dureza de esta versión de Bruce Wayne; Batman nunca se ha caracterizado por ser un héroe simpático y alegre precisamente, pero en Origins vemos a un protagonista que no hace concesiones ante nada y ante nadie, mostrando una contundencia en la forma en la que trata a los criminales que impone realmente miedo en sus corazones. Los diálogos y las escenas cinemáticas reflejan esta circunstancia.

Año 2
Nochebuena. Nieva en Gotham City, y los ciudadanos celebran la festividad mientras una figura que hace poco revolotea por los tejados vigila. Algunos dicen que es un vigilante que está loco; otros lo claman como el héroe que la ciudad necesita. Origins nos pone en el control de un murciélago que todavía está aprendiendo a volar, un Bruce Wayne que solamente lleva dos años siendo Batman. Estamos en el año Dos del personaje creado por Bob Kane. El manicomio Arkham intenta servir de cura y paz mental a aquellos que sufren; James Gordon aún no es comisario, sino capitán; nadie conoce los nombres de El Joker, El Pingüino o Mister Frío. Y por supuesto, nuestro Batman está lejos de ser El Caballero Oscuro aún.

Batman: Arkham Origins (360) Captura de pantalla

No somos todavía un símbolo definitivo que planta el miedo en el enemigo y devuelve esperanza a los gothamnitas, pero tampoco somos unos novatos. Bruce Wayne ya domina las técnicas de lucha, sabe ocultarse, puede recorrer grandes distancias con sus gadgets, y controla un garaje de vehículos que incluye el coche más conocido y reverenciado en la historia de los superhéroes. Pero, como Lara Croft en su última aventura, seguimos en proceso de adiestramiento hasta alcanzar y convertirnos en la leyenda que seremos, o que mejor dicho fuimos en los Arkham anteriores, cronológicamente posteriores tras este Origins. Convertirnos en el murciélago. Wayne todavía es joven, impulsivo, no razona y aún no tiene todo su arsenal –eso en teoría, aunque en la práctica tiene mas gadgets en un juego situado antes de Asylum, por lo que no respeta la cronología en ese aspecto- vistos en anteriores entregas. El detective se muestra más preocupado de lo normal esta fría noche. Pero, ¿por qué? ¿Quién ha puesto precio a la cabeza joven justiciero? ¿Quién desea verlo muerto cuando apenas comienza a erigirse en el defensor de Gotham?

La historia, sin entrar en más detalles, es muy buena y entusiasmará a los amantes de las aventuras del cómic. Máscara Negra, un señor del hampa de Gotham, por alguna extraña razón ha ofrecido 50 millones de dólares por la captura “del murciélago”, en un momento en el que su carrera como combatiente del crimen apenas estaba empezando. En plena noche de navidad, con una tormenta de nieve que asola la ciudad, todos los criminales -y la propia policía- buscan al vigilante, que decide meterse de lleno en la boca del lobo para evitar que alguien decida cometer alguna atrocidad para hacerlo salir. Entre los que los buscan, están un grupo de asesinos profesionales y figuras del mundo criminal, que supondrán la mayor amenaza a la que se ha enfrentado hasta el momento. Algunos de los contactados lo verán como un trabajo más, pero otros tienen sus motivos para unirse a la caza. Luego la historia tiene sus giros y se hace particularmente emocionante por una serie de circunstancia que no conviene desvelar. Es muy posible que muchos la encuentren como la mejor historia dentro de los Arkham, aunque eso siempre dependerá de los gustos.

Batman: Arkham Origins (360) Captura de pantalla

Después de una breve escena inicial que hace tanto de punto de partida como de tutorial encubierto en cuanto a algunas de las mecánicas más básicas del protagonista, arrancamos la propia campaña sobrevolando Gotham y aterrizando en uno de sus barrios, listo para empezar a buscar sorpresas. Una vez que entramos propiamente en el elemento sandbox del juego, descubrimos algo en esencia muy parecido a lo que vimos en Arkham City, sólo que más amplio. Aquí nos encontramos con una ciudad dividida en diferentes sectores, con una gran división entre zona norte y zona sur, ambos separados por un largo puente que sirve para camuflar la carga entre una zona y otra -no hay cargas a la hora de movernos por la ciudad, pero sí que vemos muros “naturales” y accesos controlados entre zonas que evitan el más mínimo efecto popping. Hay mucho interés en presentarnos una Gotham sólida, personal y rica en ambientación, con cada zona bien diferenciada para que tenga una personalidad única.

AnteriorSiguiente
Regístrate o haz login para hacer un comentario
8
Regístrate o haz login para votar
publicidad

Comprar:

ver más tiendas
PAL/ES 37.94 € Comprar >
PAL/ES 34.00 € Comprar >
Género: 
Acción, Aventura
On-line: 
8 Jugadores
Lanzamiento: 
25/10/2013
Voces: 
Español
Texto: 
Español
Plataforma: 
360
También en:
PC PS3 WiiU
+16Violencia

Añadir a mis juegos

publicidad

Metacritic

Más en la web

publicidad
Publicidad