THQ y Jakks Pacific han recibido hoy una buena noticia procedente de un tribunal. El juez ha desestimado la apelación federal contra ellos presentada por World Wrestling Entertainment en la que les acusaba de soborno, prácticas anticompetitivas y conflicto de intereses. WWE apeló contra la decisión judicial de septiembre del año pasado en la que se desmintió que Jakks y THQ habían sobornado a James Bell y Stanley Shenker de la WWE. Con la apelación, WWE pretendía anular el contrato que tiene firmado con la editora de videojuegos.
El presidente y coconsejero delegado de Jakks, Jack Friedman, ha declarado: "Estamos encantados con que tanto el tribunal de distrito federal como el tribunal de apelaciones hayan desestimado la demanda federal de WWE."
A pesar del éxito judicial, la licencia de THQ que posee ahora WWE caducará a final de año, para pasar a manos de Mattel.