Y eso que vemos novedades, pero es que son tan pocas y de tan escasa importancia que no podemos más que lamentarnos por las decisiones que se han tomado. Decimos de escasa importancia porque lo que vemos nuevo es casi hasta “decorativo”. Nuevos menús, modos de juego nuevos en Europa, aunque ya aparecidos en versiones anteriores de la saga en territorio NTSC-JAP como el modo “Ser una Leyenda”, y algunos detalles gráficos que se han mejorado con respecto al año pasado, así como una disminución de la velocidad de juego.

Sin embargo, y por muy mal que nos sepa, tenemos que decir que el juego no llega a la calidad mínima exigible a una saga que lo ha sido todo durante años. Este humilde redactor ha disfrutado como nunca (y digo nunca) con los juegos de PSX y PS2-Xbox aparecidos en la generación anterior, y eso se debía a unas señas de identidad muy claras y definidas en la saga: sistema de juego profundo y flexible, físicas trabajadas, opciones estratégicas configurables y animaciones soberbias. Lamentablemente, no es el caso de PES en esta generación, donde se puede sentir y ver claramente un estancamiento muy preocupante, o incluso un retroceso en algunos factores.

Después de jugar durante varios días con esta beta ya avanzada, y con los clubes oficiales ya incluidos, tenemos que decir que PES2009 es casi igual a PES2008 en sus defectos más graves, y con alguno más incluído. A favor posee algún detalle más, como una velocidad de juego más pausada en general, o un apartado visual con mejores efectos gráficos y más suavidad en el engine. Pero lo bueno se acaba ahí, por lo que hemos podido ver estos días.

Después de recibir “palos” por el decepcionante acabado de la versión 2008, ahora intentan refrescar su saga con un juego más lento globalmente hablando. Esto podría significar una vuelta a los orígenes de la serie, con un juego más técnico y más orientado hacia una explotación de los controles a mansalva, mientras se intenta evitar tener pulsado el botón de correr todo el tiempo. Sin embargo, las animaciones siguen siendo robóticas, rígidas y faltas de naturalidad en muchos apartados (la animación de correr sigue siendo muy triste).

Además, para ralentizar la acción han modificado la dinámica de la pelota en su movimiento por el campo por parte de los jugadores, quedando ahora muy pegada al pie al correr, y con unos frenazos sobre el césped totalmente irreales. Aunque la física de la pelota en los balones por alto mantiene su verosimilitud, será en los balones rasos donde más extraña se muestre. Los pases rasos no parecen correr sobre la misma superficie en ocasiones, ya que hay mucha diferencia entre los pases adelantados y los normales en su comportamiento.
