El 12 de febrero del próximo año tenemos una cita con un intrépido mico saltarín. Sega lanza para Wii Super Monkey Ball: Step & Roll. ¡Todos en sus puestos para desencadenar la locura simiesca bailando un zapateado sobre la Wii Balance Board!
Después de Super Monkey Ball Adventure, aparecido en GameCube, PS2 y PSP, que no estaba a la altura de unos dos primeros juegos muy entretenidos lanzados para GameCube, Sega recuperó la línea de lo mejor que habían dado AiAi, MeeMee, Baby, GonGon y compañía en un nuevo proyecto para Wii, Banana Blitz, con un control adecuado al Wiimote, y aportó uno de los títulos más divertidos de la actual consola de Nintendo.
Anunciado una vez agotado el tiempo de la enigmática cuenta atrás interactiva que la compañía de Tokio puso online a mediados de julio pasado, Super Monkey Ball vuelve a la carga con Super Monkey Ball: Step & Roll, una revisión de Banana Blitz, el añadido de nuevos modos y minijuegos, y la adaptación del control a la Wii Balance Board. Así que, además de lo visto en Banana Blitz, podemos esperar una jugabilidad renovada, la adición de pruebas originales y unos flamantes laberintos rompecabezas que recorrer a gran velocidad.
 |
Tras superar con éxito el reto de conseguir dotar la primera incursión de Super Monkey Ball en Wii de un buen sistema de control gestual -que, transcurrido un periodo de familiarización, superaba al de la típica palanca analógica- se nos propone ahora compatibilizar la nueva aventura con un periférico que pocos juegos, por ahora, llegan a aprovechar realmente. Que no se asusten los fans de la saga que no dispongan de la Balance Board, porque Sega garantiza que quien no disponga de la tabla sensora de Wii podrá seguir usando el mando que adquirimos de serie con la consola.
 |
Concebido originalmente como un juego para máquina arcade que pudiera disfrutar todo tipo de público, Super Monkey Ball -para quien no sepa en qué consiste su mecánica- es una mezcla entre videojuego de carreras y obstáculos y un clásico exponente plataformero; en él controlamos a un simpático mono que desplaza al correr la burbuja de cristal en la que se encuentra encerrado. En cada fase debemos superar recorridos laberínticos, recogiendo apetitosos plátanos y esquivando estorbos y trampas para poder llegar a la meta y enfrentarnos al siguiente nivel.