Koch Media nos ha hecho llegar una versión preliminar de Lost Horizon, una aventura gráfica desarrollada por el equipo alemán Animation Arts que, tras la experiencia de la saga Secret Files, se ha involucrado en este nuevo proyecto. Lost Horizon es una aventura de tintes muy clásicos ambientada en los años treinta y que cuenta con un apartado técnico intachable.

El presente año ha estado cargado de una gran variedad de aventuras gráficas, muchas de ellas de calidad y con Tales of Monkey Island prácticamente a la cabeza. Mientras el año va dando sus últimos coletazos, alzamos la vista al próximo que empezará fuerte con títulos como Runaway 3, Heavy Rain, Ghost Pirates of Vooju Island de Autumn Moon; el nuevo proyecto secreto de TellTale Games, y Lost Horizon, título que tenemos ahora entre manos.

Presentado por primera vez este pasado verano, Lost Horizon nos invita a viajar al pasado. Concretamente a finales de la década de los treinta, con los nazis buscando objetos místicos con los que obtener un inmenso poder con el que hacer frente a sus enemigos. En el caso concreto del juego, los nazis están tras la pista de Shambhala en el Tíbet, tratado recientemente en Uncharted 2. El personaje principal es Fenton Paddock, un antiguo miembro del ejército británico que se pone tras la pista de un viejo compañero del servicio perseguido por los nazis.

De hecho, el prólogo de la aventura está protagonizado por este personaje que, escapando de un ataque nazi, llega junto a un moribundo monje tibetano a un pequeño templo que guarda el secreto buscado por los alemanes. Un comienzo bastante intenso que mezcla animación con conversaciones ingame de forma magistral. Un prólogo corto pero que nos pone en situación para dar comienzo a la aventura principal, que toma lugar una semana después de lo acontecido. La acción se traslada a Hong Kong, dónde Fenton trabaja como piloto independiente. Pronto recibiremos una invitación de la embajada británica, dónde nos suplicarán ir tras la pista de nuestro compañero que desapareció tras el incidente del prólogo.

Lo primero que salta a la vista en Lost Horizon es un apartado gráfico sublime. Una combinación perfecta de fondos dibujados, personajes 3D y efectos visuales que hacen unos escenarios muy dinámicos y llenos de vida. El trabajo de los escenarios es sobresaliente, con un nivel de detalle bastante alto, lo cual es digno de mención. Quienes salen peor parados, aunque igualmente a un nivel notable, son los personajes que tienen un nivel de detalle ligeramente más bajo, aunque algunos más que otros. Aun así, su presencia en el escenario se resuelve de forma extraordinaria, con animaciones buenas y una aceptable naturalidad.

El estilo de juego corresponde al clásico point'n'click, un concepto simple, directo e intuitivo. El escenario está cargado de diversos puntos activos que podremos investigar, a la par que objetos que podremos coger para almacenar en nuestro inventario y utilizar. El juego da la opción de mostrar todos los puntos de interacción posibles, lo cual limita las "bondades" del pixel hunting tan característico del género.
