Samurai Shodown, la saga de lucha pionera en ofrecer combates con armas blancas, regresa al mundo de los videojuegos con Edge of Destiny, conversión de la recreativa homónima destinada en exclusiva a Xbox 360. Haohmaru, Genjuro y compañía vuelven a cruzar sus espadas.
Samurai Shodown debutó en el mundo de los videojuegos en 1993 con un título destinado a recreativas y Neo Geo que sorprendió a propios y extraños por sus excelentes gráficos, fluidas animaciones y una jugabilidad pausada y metódica en la que la contundencia a la hora de atacar y eficacia en el momento de defender lo eran todo. El juego obtuvo un notable éxito, por lo que Samurai Shodown (Samurai Spirits en Japón) se convirtió en una de las franquicias estrella de SNK. No contaba con la fama y reconocimiento de otras sagas de la compañía nipona como The King of Fighters o Fatal Fury, aunque sus combates con armas blancas se convirtieron en toda una seña de identidad que otorgaba una agradecida variedad al por otro lado soberbio catálogo de juegos de lucha destinados a Neo Geo.

Con el tiempo llegaron hasta tres entregas más, cada una mejor que la anterior, hasta que la saga pareció ser sustituida en el terreno bidimensional por una nueva franquicia denominada The Last Blade. Ello propició que Samurai Shodown diera el salto a las tres dimensiones, aprovechando el lanzamiento por parte de SNK de una nueva placa destinada a salones recreativos denominada Hyper Neo Geo 64. Aunque dicha placa acabó revelándose como un contundente fracaso para la compañía nipona (sólo llegaron a aparecer siete títulos en ella), sus juegos gozaban de una calidad incuestionable. Dos de dichos títulos fueron precisamente los denominados Samurai Shodown 64 1 & 2 (1997 y 1998), juegos con los que SNK firmó un excelente salto tridimensional para su saga de armas blancas más famosa.

En 1999 llegó Samurai Shodown: Warriors Rage, la tercera entrega poligonal de la franquicia, destinada en exclusiva a PlayStation 1. Sus resultados fueron diametralmente opuestos a los logrados por las entregas lanzadas en Hyper Neo Geo 64, dado que nos encontrábamos ante el peor juego de lucha de la saga en particular y la antigua SNK en general, siendo una de las primeras señales de que algo no iba bien en el seno de la compañía nipona. En 2003 la franquicia regresó a las dos dimensiones con Samurai Shodown V (Samurai Spirits Zero en Japón), juego lanzado por una SNK que tras entrar en bancarrota y cerrar sus puertas acabó reconvirtiéndose en Playmore. Pero esta nueva SNK ya no era la compañía de antaño, por lo que el juego pasó sin pena ni gloria por el mercado. Mencionar como curiosidad que SSV, en una actualización denominada SSV Special (2004), pasó a la historia como el último cartucho lanzado en la histórica Neo Geo. Un año después llegó Samurai Shodown VI (Samurai Spirits Tenkaichi en Japón), juego ya desarrollado bajo la placa recreativa Atomiswave. Dicho título tampoco logró obtener el beneplácito de los aficionados, debido principalmente a arrastrar un apartado gráfico profundamente anclado en el pasado.

La serie necesitaba una completa puesta a punto en la que los viejos sprites heredados de Neo Geo pasaran a mejor vida. Pero Playmore decidió centrar todos sus esfuerzos en renovar la saga The King of Fighters, su franquicia más famosa, por lo que la solución más sencilla pasaba por desarrollar un nuevo Samurai Shodown en tres dimensiones, tarea que una Playmore profundamente volcada en el futurible (y finalmente fallido) KOFXII decidió encargar a un estudio externo. El elegido fue K2 LLC, desarrolladora entre cuyas filas se cuentan antiguos miembros de Capcom y SNK, conocida sobre todo por haberse encargado de la programación de varios juegos de Tenchu, el último de los cuales fue Tenchu Z (2006). Así dio comienzo el desarrollo de Samurai Shodown: Edge of Destiny, juego elaborado bajo la placa recreativa Taito Type X2, llegando finalmente a los recreativos nipones en abril de 2008.

Aunque SNK Playmore no ha hecho acto de aparición en el presente Tokyo Game Show (como principal motivo de dicha ausencia se apunta a que la compañía nipona no está para muchos trotes después del fracaso tanto comercial como de crítica de KOFXII), Samurai Shodown: Edge of Destiny sí se ha dejado caer por la feria, siendo mostrado en el stand de Microsoft gracias a que la conversión a plataformas domésticas queda definitivamente establecida como una exclusiva destinada a Xbox 360. Es el momento de conocer los detalles más relevantes de un juego de lucha que, si bien no está ni mucho menos destinado a hacer historia en el género, si promete paliar en la medida de lo posible el mal sabor de boca que KOFXII ha dejado en el castigado paladar de los aficionados a los productos de la antigua y añorada SNK.
