Charlamos con dos de los responsables principales de llevar a cabo la decimo tercera fantasía final, su director Motobu Toriyama y Yoshinori Kitase, productor. La Gamescom de Colonia recoge una jornada de magia en la que se nos mostró una nueva demo y se nos contestaron varias de las incógnitas relacionadas con este nuevo Final Fantasy. Comienza el viaje a Coccon…

Aunque aún queda un mes para el Tokyo Game Show, Square Enix, aprovechando su reciente expansión en occidente con la adquisición de Eidos, ha decidido dejarse ver por la Gamescom 2009 de Alemania con un notable catálogo de juegos bajo el brazo, con las dos siguientes entregas de la familia Final Fantasy como principales atractivos: Final Fantasy XIII y Final Fantasy XIV, el próximo título de la franquicia que estará enfocado al mercado Online.

El primer día de la feria nos ha servido para tener un primer acercamiento a la décimo tercera entrega, una ambiciosa fantasía de la que hemos hablado infinidad de veces en esta casa y de la que podéis encontrar muchísima información adicional en anteriores coberturas. Motomu Toriyama, director del juego, y Yoshinori Kitase, productor, fueron los encargados de presentar una nueva sección jugable bastante corta pero intensa.

La demo comenzaba con Lightning atravesando un páramo helado. Como ya se había dicho, los enemigos aparecen en pantalla y se alertan cuando nos acercamos a ellos, como ya ocurría en Final Fantasy XII. Toriyama decidió aprovechar la situación para mostrar de nuevo el evolucionado sistema de combate que presentará el título, el clásico ATB (active time battle) de la serie, pero mucho más ágil, casi podríamos decir que en tiempo real. Una de las novedades de este sistema es el denominado Paradigm System, que permite cambiar de compañero en combate para aprovecharse así de técnicas diferentes y compartidas.

Después del combate, aparecía una escena de vídeo en la que los protagonistas, Lightning, Snow Villiers, Oerba Dia Vanille, Hope Estheim y Sazh Katzroy se ponían a discutir sobre sus implicaciones en la historia del título, buscando una solución a sus problemas. Toriyama explicaba minutos más tarde, en una sesión de preguntas y respuestas, que por primera vez en la serie Final Fantasy, los protagonistas no son héroes sino villanos de cara a su mundo, pues no cuentan con ningún tipo de apoyo más allá de sus férreos ideales. La escena terminaba con un grupo de soldados, aparentemente de alguna orden religiosa (recordaban a los de Bevelle en FFX), aparecían dando lugar a un segundo combate. Sobra decir que Final Fantasy XIII alternará, como en todos los títulos del género, los combates obligatorios –por desarrollo argumental- y los que pueden evadirse.

Durante la batalla, Toriyama nos mostró más a fondo el sistema de invocaciones. Cada personaje contará con una propia, una que en palabras de su director, “estará íntimamente relacionada con su ‘portador’.” Esta declaración fue ampliada posteriormente en la sesión de Q&A, a la pregunta de por qué el sistema de llamar a estas bestias ha cambiado con respecto a títulos anteriores y, más especialmente, a qué se debe el dejar de lado el misticismo habitual para que se de paso, por ejemplo, a la conversión de Shiva en una motocicleta.
