Si hay una empresa desarrolladora que se centre en juegos de conducción, esa es Codemasters. Desde siempre, con su saga “MicroMachines”, con el genial “Colin McRae Rally”, con la saga “TOCA”, con los últimos “DiRT” y “GRID” aparecidos en la nueva generación... arcades, simuladores... la firma británica siempre ha estado al frente en cuanto a juegos de carreras. Con la saga que hoy nos ocupa, la del tristemente desaparecido piloto escocés Colin McRae que falleció en un trágico accidente de helicóptero, se ha hecho famosa y ha ocupado un lugar en el corazón de cualquier usuario que lo haya podido probar.

Y es que su primera aparición en PSX, con el primer “Colin McRae”, rompió moldes en cuanto a realismo físico, gráfico y jugabilidad. Era el primer simulador “serio” de rallies que veíamos en consola, con una mecánica similar a la de los campeonatos reales. Es decir, carreras por tramos de un solo vehículo contra el cronómetro. Su manejo y la respuesta de los coches, con una gran sensación de peso y unas inercias muy bien representadas, fue el modelo que muchos usuarios cogimos para hablar de “simuladores” en las consolas.

Su segunda parte mejoró esta primera, añadiéndole además un toque arcade al permitir carreras con varios vehículos simultáneos. Todo mejor y en mayor número, “Colin McRae Rally 2.0” resultó ser el punto álgido que alcanzó al saga, bajando paulatinamente poco después su calidad con defectos que, curiosamente, no se encontraban en sus primeras versiones. El ya conocido “efecto Scalextric” y una tendencia hacia un control y respuesta más arcade bajaron el listón de la saga, algo que los jugadores sintieron en sus pads con el paso del tiempo y la llegada de las siguientes versiones.

En la generación actual, nos las prometíamos muy felices con el primero de la saga que llevó el sobrenombre de “DiRT”, cuyo aspecto técnico cumplía sobremanera pero no así algunos aspectos tan importantes como el control y el motor físico. Los coches eran espectaculares, así como sus desperfectos, pero el control dejaba que desear y el motor físico permitía deceleraciones de más de 100 km/h en menos de 20 metros incluso sobre superficies tan poco estables como tierra o gravilla. Había mucho por hacer para mejorar estos apartados...

Ahora, hemos podido probar una beta avanzada de “Colin McRae DiRT 2”, donde Codemasters quiere rendirle un homenaje al histórico piloto y presentar un juego sin fisuras en ninguno de sus apartados. Después de varias horas probando, corriendo, saltando y chocando, podemos decir que van por el buen camino. El trabajo no está hecho aún, pero las previsiones son más que buenas...
