Han tenido que pasar años hasta que Crystal Bearers, una de las entregas más importantes dentro de la subsaga Crystal Chronicles, se hiciese realidad en un tráiler mostrado durante la conferencia de Nintendo. No era la única sorpresa que Square Enix había preparado para el juego, ya que una demostración está disponible para todo aquel que quiera probar lo que ofrece esta espectacular propuesta que se perfila como la baza más importante de la compañía en Wii de aquí a lo que resta de temporada.

Puede que Echoes of Time no haya sido precisamente el título más recomendable de cuantos Square Enix ha lanzado en los últimos meses, pero esto no quita que Crystal Chronicles sea una de las subsagas más cotizadas de cuantas maneja la compañía japonesa. Los resultados de las últimas producciones han sido positivos, especialmente en el caso de Nintendo DS. Ahora bien, es imposible comprender qué extraña campaña de marketing ha sido la responsable de que se realice una conversión de portátil a sobremesa. Un experimento que busca exprimir las opciones de conectividad entre dos consolas siguiendo la línea que inauguró esta propia franquicia en Game Cube hace ya bastantes años. Por este motivo se sorprendió a la comunidad de aficionados con un título que poco o nada tenía que ver con la otra superproducción que estaba en marcha.
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Hablamos de Crystal Bearers, que durante demasiado tiempo estuvo perdido en el limbo sin apenas dar señales de vida para emerger de entre los muertos por todo lo alto en la conferencia de Nintendo. Para beneplácito de los aficionados el breve tráiler de apenas un minuto que se mostró en el evento era solo un pequeño indicio de lo que iba a llegar a continuación, a saber; un vídeo demostración de la introducción del juego, además de la posibilidad de probar la primera fase en vivo y en directo durante un corto periodo de tiempo.

No es exactamente lo que se considera un regalo de reyes, pero es suficiente para formar, como de costumbre, una idea a grandes rasgos de lo que ofrecerá el juego cuando llegue al mercado, con fecha aún por confirmar. Para conocer la demostración no hubo más remedio que desplazarnos al lugar donde esta se mostraba a puerta cerrada, presentada por uno de los desarrolladores del título. En una enorme pantalla aparecieron las primeras imágenes del juego con un barco volador cuyo rumbo desconocemos. La imagen cambia drásticamente de plano para mostrar de súbito al protagonista, Leo, que anda pensando en las musarañas mientras el cielo para abarcar todas sus necesidades. “Es un mercenario que ha sido contratado para defender la nave”, comenta el presentador. Minutos más tarde damos fe de ello.

Acción dinámica
En Crystal Bearers nos encontramos ante un Final Fantasy de distinto corte a los que estamos acostumbrados recientemente. Cuando comienzan a aparecer los monstruos para atacar la nave, Leo decide cargarse con una impresionante arma (que al parecer lanza proyectiles), saltando del lugar donde se encuentra para flotar literalmente en el aire a medida que destroza a todo el que se cruza en su camino. El aspecto nos conmueve; fantasía se combina con el realismo puro y duro occidental que tanto busca Square Enix en la actualidad, con esa preocupación por dotar de escenas de acción a sus últimas obras. Precisamente por este motivo Leo es capaz de disparar a destajo mientras la cámara se coloca a su espalda. El control se maneja a través del binomio nunchuk / wiimote, indispensable para poder hacer uso de los minijuegos que descubrimos a lo largo de la aventura.

Poco a poco los enemigos van cayendo hasta que finalmente el héroe logra desentenderse de todo y cada uno de ellos. A poco descubrimos que Leo es un personaje que ha de cargar con el estigma de llevar incrustado en su cara un cristal mágico cuya procedencia se desconoce. Lo único cierto es que es señalado por la calle como un apestado, un ‘portador del cristal’, título de donde procede el nombre con el que se ha bautizado el juego. Lejos de lo que los aficionados puedan pensar, este Crystal Chronicles adopta una imagen propia de un JRPG tradicional, distante de la habitual fórmula multijugador a la que nos ha acostumbrado por herencia desde la primera vez que visitó una consola de Nintendo. Tanto es así que existe una trama argumental claramente delimitada y trascendente para la aventura, algo ya de por sí bastante extraño.
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