Little Mac no ha parado de entrenar desde que se subiera por primera vez al ring de los salones recreativos en 1987. Veintidós años después, sigue demostrando que es capaz de hacer morder la lona a rivales que le duplican en altura y peso de todos los lugares del planeta. Conviértete en el nuevo púgil estrella de Nintendo con una jugabilidad “Gran Reserva”, pero adaptada a los tiempos que corren gracias a las peculiaridades del control de Wii.

Dos generaciones de consolas ha durado la espera, tras el debut doméstico en NES cuando la industria del videojuego aún estaba en pañales, y una grandísima versión en SuperNES capaz de tenernos enganchados al mando durante incontables tardes, los más estereotipados luchadores del mundo se reúnen de nuevo para garantizar diversión en estado puro a golpe de wiimote. Viejos conocidos como el Barón Von Kaiser, el orondo King Hippo y su calzón demasiado suelto, o nuestro querido compatriota Don Flamenco, se unen a nuevas caras a partir como la de Disco Kid y su fiebre del sábado noche, entre tantos otros contendientes.

Uno-dos-uno-dos
El éxito de la saga Punch-Out!! se sustenta en dos pilares fundamentales combinados en perfecta armonía, que no son sino una endiablada jugabilidad completamente accesible pero con muchas posibilidades, y un sentido del humor capaz de desencajar nuestras mandíbulas a base de carcajadas. El viciante gameplay del que hace gala la nueva entrega es muy similar a los anteriores juegos: contamos con la posibilidad de propinar directos al estómago o a la cara, esta vez emulando a un boxeador real conectando golpes con el wiimote y el nunchuck; con el stick de este último, bastará con moverlo hacia arriba para variar impactos bajos y altos.

A la hora de realizar fintas para esquivar a nuestro contrincante, volveremos a hacer uso del stick a diestra y siniestra, así como hacia atrás para agacharnos o hacia arriba para cubrirnos con los guantes. Una vez explicadas las reglas básicas de movimiento, entra en juego el peculiar estilo de lucha de cada oponente, que será radicalmente diferente al anterior y nos obligará a variar la estrategia para conseguir el ansiado K.O. No sólo habrá que tener en cuenta la forma de abrir la defensa rival para conectar una tanda de leñazos que mermen su barra de vida, deberemos estar muy atentos a sus patrones de ataque con unos reflejos felinos, ya que el tiempo de respuesta para esquivar sus envites es diferente cada vez, y pueden llegar a ser demoledores. A su vez, si conseguimos golpear al adversario cuando este va a hacer lo propio con nosotros o cuando realiza alguna de sus ridículas poses, obtendremos estrellas de poder, capaces de desencadenar un golpe imparable de gran potencia; eso sí, si recibimos un buen directo antes de utilizarlas, nos quedaremos sin ellas.

Figura a su vez sobre la barra de vida un corazón que mide nuestro nivel de cansancio, si se agota, no podremos propinar puñetazos hasta que realicemos un esquive y se rellene de nuevo. Aprovecharemos a su vez para recargar la barra de vida cada vez que tumbemos al rival hasta que se levante, realizando un rítmico movimiento de nuestros mandos arriba y abajo, obteniendo mejores resultados sincronizando la acción a realizar correctamente en vez de hacerlo a toda velocidad. Por último, Nintendo no se ha olvidado de los perros viejos, por lo que si desconectamos el nunchuck (cosa que podemos hacer en cualquier momento), podremos manejar a Little Mac de forma similar a los Punch-Out!! clásicos, como si tuvieramos un mando de NES en las manos. Pero ahí no quedan las sorpresas, tan sólo diremos que en la caja del juego aparece el icono de uso de la Balance Board de Nintendo, ¿os imagináis por donde van los tiros?
