Después de tres entregas, tri-Ace nos invita a conocer cómo ha sido el primer viaje intergaláctico de la humanidad. Una aventura cargada de peligros y emoción que, tras sus lanzamientos nipón y norteamericano, se prepara para desembarcar en el viejo continente.
El anuncio de que la cuarta entrega de la franquicia Star Ocean llegaría a Xbox 360 fue una sorpresa para muchos. Desde sus inicios, esta serie de RPG futuristas estuvo muy ligada al mercado nipón, y a lo largo de sus tres entregas visitaría la Super Famicom y las dos primeras PlayStation (además de PSP con revisiones de los primeros capítulos). En los últimos años, hemos sido testigos de cómo las entregas anteriores iban dejándose caer por nuestro territorio, pero aún así el movimiento es bastante arriesgado: un nuevo Star Ocean exclusivo para Xbox 360, una máquina claramente occidental que pese a tener momentos de gloria, no consigue despegar en territorio nipón.

Posiblemente la intención sea precisamente esa: expandir la fama de la licencia Star Ocean por territorios que todavía empiezan a conocer su nombre. De hecho, qué mejor forma de hacerlo que con una precuela, el origen de todo cuando vendría después en las entregas posteriores. Un movimiento que, por lo que se ha podido ver en las versiones japonesa y norteamericana, que ya han salido a la luz, ha resultado satisfactorio tanto para crítica como para público, con casi medio millón de unidades vendidas y calificaciones de notable alto. Sin ser números sobresalientes, se mantienen dentro de las que suele manejar esta franquicia futurista de Tri-Ace, que pronto llegará a Europa, intentando repetir el éxito de Till the end of Time.

Argumento
Como RPG que se precie, la historia es uno de los elementos más importantes. Tal y como ya hemos dicho, The Last Hope se sitúa varios siglos antes de las primera entrega de la franquici. Es el año 2064, y el planeta Tierra está a punto de perecer por culpa de la destrucción causada por la guerra entre la World Republic Federation y las numerosas naciones que se enfrentan a ella. Es la Tercera Guerra Mundial, con armas de destrucción masiva por todas partes que arrasaron con la vida en un abrir y cerrar de ojos. Ante la gravedad de la situación, las facciones negociaron un alto el fuego y se intentó llegar a un acuerdo para prevenir un mayor deterioro del planeta. No en vano, de quedar inservible, a nadie le valdría de nada ganar aquella guerra.

Pero ya era tarde. El planeta acabó muy deteriorado, y la población de la Tierra se redujo drásticamente. Para sobrevivir, los habitantes se acogieron a la seguridad de unas ciudades subterráneas, que se convertían prácticamente en encierros que los aislaban de lo que antaño era una vida próspera, con luz natural y oxígeno. No tardarían en iniciarse los movimientos para crear una versión más poderosa de las Naciones Unidas, y con ese organismo la humanidad intentaría llegar al espacio, la mejor opción para huir de esta desesperada situación. En el año 2087 sería el primer año de la era espacial; el profesor Trillas Bachstein tiene éxito en sus experimentos de salto estelar, y gracias a ello, la humanidad puede buscar nuevos planetas donde habitar. En el año 10 de la nueva era espacial, una fuerza de reconocimiento parte en la primera misión oficial con este fin.

Los protagonistas principales de esta odisea son Edge Maverick y su amiga de la infancia, Reimi Saionji. De ellos dependerá encontrar nuevos planetas habitables, pero las cosas se complicarían desde el principio. Las pruebas teóricas en laboratorio no consiguieron predecir lo que ocurriría en el primer salto estelar, y se verían sumergidos en un buen mar de problemas, en los que el conseguir encontrar un nuevo planeta sería la menor de sus preocupaciones. Un argumento que, pese a lo que pueda parecer, es bastante realista y actual, y nos toparemos con temas tradicionales en el género como son la amistad entre los personajes, el crecimiento personal y un desarrollo de las personalidades protagonistas bastante satisfactorio.
