Asobo Studio hasta ahora era conocida como la desarrolladora que nos brindó la adaptación al mundo de los videojuegos de Wall-E, Garfield y Ratatouille. Codemasters publicará su último trabajo, un título que promete jugar en la misma liga que Motorstorm y Pure.

Ciertamente Fuel no podría estar más alejado en cuanto a concepto de sus anteriores títulos, pero Codemasters percibió que tenían entre manos un producto ganador. Desde su base en Burdeos, Asobo Studio pone enseguida los puntos sobre las íes. Fuel será un mundo abierto de más de 14000km2. No más carreras sobre circuitos predeterminados. Absolutamente todo lo que veas serán partes accesibles del mapa. El jugador irá descubriendo nuevas zonas día a día y por si fuera poco la madre naturaleza estará en tu contra con efectos atmosféricos totalmente cambiantes desde simples lluvias hasta peligrosos tornados.

Los inicios
Allá por el 2005 los chicos de Asobo studios mostraron al mundo una Tech-Demo sobre un juego que estaban desarrollando llamado “Gran Raid Offroad”. A todos los amantes del offroad se nos hizo la boca agua ya entonces por tener en un horizonte no muy lejano un título que nos sentaría a los mandos de un poderoso vehículo en un Raid al más puro estilo Dakar. Las imágenes así lo demostraban. Varios 4x4 a velocidades de vértigo por el desierto levantando inacabables nubes de polvo, subiendo enormes dunas y disputándose cada metro del árido terreno. Por desgracia dicho título nunca llegó a desarrollarse seriamente y “evolucionó” en lo que hoy conocemos con el nombre de Fuel. Han pasado varios años desde entonces y el cambio climático ha llegado.

El cambio climático ha desolado parte de la costa oeste de Norteamérica. La gente, con muy buen criterio, decidió hacer las maletas e ir en busca de un clima más favorable, pero allí quedaron unos cuantos supervivientes dispuestos a todo para conseguir el bien más preciado, el Fuel. No entraremos a analizar el hecho de que debamos gastar dicho bien en carreras para conseguirlo como premio, pero lo cierto es que no es nada que no hayamos escuchado antes. Bajo ese entorno hostil creado por el clima, bandas de forajidos campan a sus anchas. Cada grupo tiene un campamento base desde donde podremos escoger en qué evento participar. Carreras de hasta dieciséis participantes que van desde los típicos “checkpoints”, pasando por dar vueltas a un circuito hasta ir de un punto a otro en el inmenso mapa sin límite ni barrera. Lo de sin límite no es hablar por hablar, porque pese a que Fuel tendrá más de 100.000 kilómetros de carreteras y caminos, tendremos la posibilidad de obviarlos e ir por el atajo más adecuado que encontremos. Asusta la mera idea de desplazarnos por semejante mapeado para competir en los diferentes eventos, pero para ello contaremos con un helicóptero que nos dejara caer por el helipuerto de la zona que creamos más conveniente.

El punto fuerte será conducir por esos miles de kilómetros cuadrados que recrean los entornos más significativos de un Estados Unidos que, en algunas zonas, dibuja un aire de desolación post apocalíptica. Así encontraremos el Crater Lake de Oregon fielmente plasmado, el área volcánica del monte Rainier en el estado de Washington, inmensas planicies saladas parecidas a las que podemos ver en Utah e incluso el Grand Canyon. Cubriendo de esta manera todos los tipos de entornos posibles, desiertos, montañas, hielo, bosques, y ciudades entre otros. Según David Dedeine, cabeza de Asobo Studio, no habrá ningún tipo de pausa para cargar escenarios ni barreras invisibles, sino libertad completa para correr y explorar a nuestro antojo.
