Tras casi dos años de espera y muchos cambios en el desarrollo, al fin ha llegado a nuestras manos uno de los simuladores más prometedores. Viene de la madre Rusia y su nombre es Digital Combat Simulator: Black Shark.

Como seguidor que he sido de las creaciones de Eagle Dynamics (Flanker 2.0 y Lock-on: Flaming Cliffs) he estado esperando este producto ansiosamente durante mucho tiempo. Hasta el día de hoy, he estado siguiendo atentamente el desarrollo del mismo, leyendo las notas de los desarrolladores, las notas del director de proyecto, viendo una y otra vez imágenes y vídeos, y cómo no, babeando cual niño pequeño hasta que pude hacerme con el título.

Al fin disonemos de la versión gold rusa, comprada online y descargada de la página de DCS (no, no he podido esperar a la versión occidental), y también de una versión preliminar que nos ha proporcionado Friendware, su distribuidora en España.

Durante la instalación del juego se nos acelera el corazón. ¿Será lo que nos prometieron? ¿Va a ser el simulador mas “hardcore” jamás fabricado? Pronto lo averiguaremos.

Una vez instalado nos disponemos a arrancar el juego en el modo “single player”. La interface del juego ha sufrido un gran lavado de cara respecto al Lock On: líneas mucho más suaves, una calidad mayor en los botones y las imágenes y sobre todo, ya no tenemos como música de fondo el sonido de la radio en ruso.

Primero de todo nos dirigimos a las opciones del juego. Pulsamos en la pestaña “Graphics” y seleccionamos calidad alta. Después, configuramos los controles. Obviamente, ésta es la parte más importante del simulador. Hay infinidad de teclas y combinaciones para asignar, pero nos limitaremos a configurar los controles básicos (cíclico, colectivo y pedales).