Playchapas representa una apuesta genuinamente española en forma y espíritu. Algo tan propio y familiar como son las chapas, convertido en un juego para PSP que intentará dotar a este juego con toda la riqueza que puede puede encontrar en la versión real.
Si se observa atentamente la historia de los videojuegos, es fácil comprobar que casi cualquier juego de naturaleza física ha tenido su reflejo en el mundo de las consolas. Amen de los deportes tradicionales, en consolas se pueden cosas como simuladores de carreras de caballos, juegos de bolos, de billar, de dardos e incluso representaciones digitales de máquinas tragaperras -aunque el ejemplo más significativo de este fenómeno está en Japón, donde los simuladores digitales de Pachinko tienen su mercado-.

Viendo los antecedentes, una idea que en principio pudiera parecer descabellada como la de hacer un videojuego basado en el clásico juego de las chapas, cobra un sentido más lógico. A fin de cuenats las chapas están más arraigadas en las memorias de muchos jugadores de lo que puedan estarlo cosas como los bolos. Quizás animado por la perspectiva de poder hacer algo único en el videojuego, el grupo español Zinkia Entertainment, junto con SCE, ha podido completar su salto a consolas con un título del que emana originalidad dentro del catálogo de PSP.

PlayChapas Football sigue las reglas de la Federeación oficial de este juego, regulado por una serie de reglas que ofrecen la coherencia necesaria para poder desarrollar una competición oficial. Según Antonio Segovia, Jefe de Diseño en Zinkio: "Respeta las reglas oficiales de la federación de fútbol chapas, y donde no lo hace porque eso iría en detrimento de la diversión, ha sido consultado con esta". El objetivo es el de marcar goles en la portería rival, pero en este juego el modo de hacerlo tiene mucho de táctica y bastante de habilidad, por lo que un videojuego sobre el mismo no es tan trivial como pudiera parecer.

Para recalcar este aspecto, en el juego entran diferentes factores como habilidades especiales, atributos y otros elementos que proporcionan un componente estratégico, obligando al jugador decidir cosas como formaciones y los "jugadores" con los que quiere contar. la posibilidad de personalizar y diseñar las chapas abre todo un mundo de posibilidades, en el que los jugadores pueden compartir con otros sus fichas y así crear una dinámica similar de intercambio de chapas a la que se puede producir en cualquier patio de colegio.
