Visitamos la capital inglesa para ver la ciudad de Stilwater remodelada y mejorada. Más y mejor en un título que pretende seguir, como los propios Volition nos indican, el camino que San Andreás dejó atrás: acción desenfrenada, múltiples opciones de personalización y un cooperativo de lo más interesante.
Sin saber cómo, apareces en una cama. Te despiertas. Te encuentras en la prisión de Stilwater, un complejo para encerrar a los criminales más peligrosos de la ciudad. Tú, por suerte, pasaste gran parte de tu condena en coma; y, por suerte también, gracias a la poca seguridad de la consta su sala de hospital, tienes una oportunidad de oro para escaparte de allí. Un compañero recluso te da la señal: golpeas al médico, te haces con cualquier utensilio para convertirlo en un arma y sales. El primer carcelero que te encuentras es poco agresivo, así que para tu suerte no tardas en ver un arma de fuego en tus manos.

Corriendo, llegas hasta la azotea, donde te espera todo un escuadrón queriendo poner fin a tu fuga. Agarras a uno por el cuello sin que él se lo espere y lo usas como cobertura. Así, sus compañeros recularán y tendrás vía libre para dispararles y mermar la diferencia de número entre vosotros y ellos. Aparece un helicóptero sobrevolando el lugar. Parece que no tienes oportunidad, pero ves la luz en el puerto, donde hay una pequeña lancha.

Llegar hasta allí es complicado. Disparas a decenas de policías que quieren acabar contigo, y, con suerte, llegas hasta la embarcación. Pero te persiguen. Toca usar la ametralladora para acabar con ellos, uno tras otro. Además, el dichoso helicóptero pretende hacerte la vida imposible. No contaba con tus balas, que le hacen explotar y caer al río en poco tiempo. Estás salvado, pero tan sólo ha pasado lo fácil: tendrás que averiguar quién te dejó en ese estado, reunir a los Saints Row y devolverles el esplendor de antaño.

Lo mismo, pero diferente
Saints Row tuvo la oportunidad de ser el primer sandbox ambicioso para la next-gen; de mano de Microsoft, los chicos de Volition hicieron un buen trabajo al proporcionarnos un mundo abierto, con una historia lo suficientemente entretenida, decenas de misiones, vehículos a tutiplén y acción desenfrenada, divertida. Claro está, el título vendió bien gracias a su falta de competencia, pero a pesar de ello, era de calidad. Cuando se hizo el anuncio de una secuela, existieron dudas: GTA IV llegó al mercado y se llevó el vitoreo del respetable, así que Saints Row 2 debe demostrar que tiene personalidad propia.
