Un futuro incierto para la raza humana, con enorme escasez de recursos. Unas naves del tamaño de ciudades explotando los de otros planetas. Una de ellas, el Ishimura, que no regresa de un viaje. Y un hombre, Isaac Clarke, que descubrirá lo ocurrido al darse cuenta de que casi todos los tripulantes están muertos. Ese es el contexto en el que se desenvuelve un survival horror de nuevo cuño obra de EA, del cual pudimos probar parte de él junto a Derek Chan, uno de sus responsables.
Estamos ante una escasez de survival horrors de calidad. Tan sólo han aparecido propuestas como ambos Condemned entre un catálogo por otro lado austero y deseoso de llevar el miedo a nuestras pantallas de alta definición. Por suerte, algunos veteranos como sendos Resident Evil y Silent Hill 5 cada vez están más cerca de su lanzamiento, y otros de nuevo cuño siguen su lento pero inevitable camino hasta hacerse un hueco en un género suculento y siempre atractivo para el público. Dead Space es uno de esos últimos.

Como parte de la nueva propuesta por parte de Electronic Arts, que incluye algunos nombres tan atractivos como Mirror's Edge y Mercenaries 2, pudimos echarle un vistazo a este Dead Space -obra de EA Redwood Shores- junto a su Product Manager mundial, Derek Chan, quien nos introdujo al universo futurista en el que esta prometedora aventura se desarrollará. En este caso a través de la versión de PlayStation 3 pudimos ver un nivel introductorio y una zona concreta, la enfermería.

“Todo el equipo es un auténtico fan de las películas de terror. Vemos muchísimas a la semana, así que quisimos trasladar todo eso a un videojuego y hacer una experiencia que se pareciese lo máximo posible a ese tipo de cine” nos contó Derek Chan, aclarando sus intenciones. Dead Space no es el súmmun de la originalidad a nivel argumental, pero su objetivo es claro: proporcionarnos miedo, influenciados por clásicos y aportando su toque personal. La historia se desarrolla en un mundo de ciencia ficción, futurista, en el que los recursos naturales de la Tierra se han agotado, por lo que se envían a enormes naves mineras en la búsqueda de nuevos lugares donde explotar materias primas. Una de ellas, el Ishimura, pierde el contacto, y dado que esos enormes aparatos no son precisamente baratos, nuestro protagonista, Isaac Clarke es enviado para ver qué ha ocurrido. Lo que se encontrará será una absoluta masacre de origen desconocido, y una extraña raza alienígena acechando entre la oscuridad para atacarle.

“El rol de nuestro protagonista cobra dos dimensiones: la primera, ir averiguando qué ocurrió en el Ishimura durante la tragedia, cómo se llegó a esta situación, de dónde vienen los monstruos... así que mediante las transmisiones por video y audio iremos descubriendo lo que se desenvolvió alrededor de este hecho. Luego, por otro lado, veremos la historia personal de Isaac”. A pesar de que a la mente de todos se nos viene el reciente BioShock, Derek Chan no quiere nombrarlo como una influencia clara: “todos somos jugadores, y tenemos nuestros juegos favoritos. Dead Space nuestra idea original, pero negar que tenemos nuestras referencias sería mentir”. Por otro lado, para ampliar el contexto argumental existe una serie de seis comics a modo de precuela.
