La tercera saga histórica de Capcom presentada en el Captivate 08 de Las Vegas tras Resident Evil y Street Fighter, fue justamente Bionic Commando, remake/secuela del clásico título de acción aparecido hace la friolera de 20 años en NES y posteriormente en Game Boy Color. Tras su anuncio el pasado mes de octubre en el Capcom Gamer’s Day, donde ya os ofrecimos nuestro primer contacto con lo mostrado en el momento. Aprovechando, la semana pasada la compañía llevó a la ciudad del pecado la primera demo jugable de un título que ha sorprendido a todos los que pudimos verlo en directo.

Desarrollado por el estudio sueco Grim, dirigido por Ulf Andersson –quien además es supervisor y director de BC Reamed, el remake del original para el Xbox Live Arcade y PSNetwork-, y producido por Ben Judd, Bionic Commando es una de las apuestas más sólidas de la compañía para este año. La franquicia, puramente occidental desde sus orígenes, se verá ampliada con este nuevo capítulo de forma radical, pasando del píxel a las tres dimensiones manteniendo el espíritu que logró que el original –lanzado hace ya 20 años- fuese un producto realmente cuidado.

En esta ocasión y pese al nombre, nos encontramos con una secuela que se situará 10 años adelante en el tiempo. Nuestro héroe seguirá siendo Nathan Specter, un mercenario armado con un brazo biónico y un gancho que le permite avanzar por el mapeado balanceándose, o simplemente atacar con él a los enemigos y lanzar/recoger objetos de la misma forma. La versión que pudimos probar –que corría sobre un PC con un mando de 360 acoplado- ofrecía varios niveles desbloqueados, cada uno de ellos pensado para ofrecer y mostrar las diferentes posibilidades que abre la interacción con el entorno.

Las dos primeras fases se desarrollaban en una ciudad en ruinas, en la que una gran polvareda cubría buena parte del terreno. A modo de tutorial, íbamos descubriendo los controles del brazo biónico y del gancho, algo realmente necesario para ir avanzando en la historia. El primer contacto fue bastante duro. Bionic Commando no es un juego pensado para quien se salta los tutoriales, sino que requiere informarse para aprenderse cada uno de los movimientos al dedillo. De lo contrario, lo único que se conseguía era frustración por no saber cómo seguir adelante sin utilizar el recurso concreto.

Aún atendiendo a las indicaciones, costaba cogerle el truco al sistema de balanceo, que se realiza manteniendo el gancho con el gatillo LT, y moviendo los sticks de un lado a otro para coger impulso. Una vez que aparecían en pantalla unos indicadores azules, había que soltar LT y reengancharse en el siguiente punto. El sistema recuerda en demasía al de Spider-Man 2 y Spider-Man 3, algo que al parecer tanto Ulf como Ben están cansados de escuchar y que, cuando les preguntamos en la entrevista que veréis próximamente en MeriStation, se mostraron bastante recelosos a contestar –una vez más- la misma pregunta.
