Pese a que al final resultó no ser tan completo, Pokémon Ranger fue un digno spin-off de la saga creada por Game Freak hace ya más de una década. Tenía buenas ideas, ofrecía un punto de vista totalmente original dentro del universo en el que se desarrolla la saga y lo más importante para las desarrolladoras: vendió genial. No era difícil de anticipar viendo los antecedentes, dicho sea de paso.

Así pues, recibimos ahora una secuela bajo el nombre de Pokémon Ranger Batonnage, una nueva entrega de esta nueva subsaga que, al igual que los Mysterious Dungeon, pasan a engrosar el cada vez más numeroso listado de juegos protagonizados por las criaturas de Nintendo. Lanzado a finales de marzo en Japón, Batonnage aún no tiene fecha fija en España, si bien llegará a lo largo de este año. Tras probarlo, nuestras impresiones son bastante favorables.

Y es que esta nueva entrega mantiene la mecánica del anterior aderezada con un puñado de novedades que hacen mucho más divertido el desarrollo de juego. Pero antes de meternos de lleno en lo que vendría a ser la jugabilidad, repasemos: estamos ante un action RPG donde podemos usar los pokémon en tiempo real para resolver puzzles y avanzar por los mapeados, usándolos para que se encarguen de realizar técnicas concretas y llevando hasta un máximo de tres simultaneamente.

La historia parece estar protagonizada por un nuevo Ranger, que deberá elegir a su compañero tras su primera clase en la academia. A partir de ahí deberá ir haciendo misiones para subir de rango y acabar siendo el número uno. Durante el tiempo que hemos podido probarlo las misiones no eran especialmente difíciles, si bien al ser las primeras tampoco podemos decir mucho al respecto. En concreto, la primera cosa que tendremos que hacer será ir visitando todos los edificios hasta que finalmente se nos de un aviso: un puñado de Bidoof han escapado de su Ranger y nuestra labor es darles caza.

Este es nuestro primero contacto real con la captura –tras el de introducción- y donde por fin podemos poner en práctica las novedades del sistema. Como recordaréis, el primer Ranger se alejaba de los combates de la saga clásica, eliminando de golpe todos los comandos y limitando la captura a hacer círculos alrededor de los pokémon. En esta ocasión mantiene esa idea mínima, pero se apoya sobre otras para darle así algo más de profundidad.
