El primer Just Cause sorprendió desde los primeros momentos del juego, con la espectacular llegada del protagonista en paracaídas, entre balas de enemigos y con nuestro contacto esperándonos para huir. Fue un juego adictivo, perfectamente doblado (excepto en 360), con mucha acción, un desarrollo interesante, pero con cierta repetición a la hora de llevar a cabo las diferentes misiones. Aunque es cierto que la variedad de las misiones lo convertían en un buen producto, llegaba un punto a partir de la mitad del juego en que casi todo se solucionaba con las mismas acciones.

Los Estudios Avalanche anuncian la segunda parte de las aventuras de nuestro hispano más querido en las consolas. El agente de la CIA Rico Rodríguez regresa acompañado de viejos conocidos, como su antiguo contacto Tom Sheldon, o la exuberante agente Kane, que nos guardarán más de una sorpresa en la trama principal. Se rumorea que Rico tendrá que dar caza al propio Sheldon, aunque la historia todavía está por verificar.

El juego luce a primera impresión la misma estética playboy de su primera parte, con el aire chulesco del protagonista y el humor negro del resto de personajes.

El nuevo escenario elegido en esta segunda parte vuelve a ser un entorno paradisíaco, la isla de Panau, bajo el regimen dicatorial del general Baby Panay. De nuevo compartiremos espacio con militares, policías corruptos, campesinos, rebeldes…repitiendo la ambientación que tanto gustó a los aficionados a la primera parte. Un régimen opresor que va a vivir una revuelta interna orquestada por nosotros.

Como principal novedad encontraremos a un Rico más estilizado, con aires menos hispanos, pero con el mismo sentido del deber. Según Eidos, los efectos físicos del personaje, tanto en tierra como en los trayectos con paracaídas, serán mucho más realistas. Del mismo modo habrá nuevos efectos de climatología, adaptados a cada terreno y cada altitud (por ejemplo, nevará en los picos más altos).
