Ya queda poco tiempo para ver el regreso de Unreal Tournament a primera plana del panorama internacional, después de casi tres años de “ostracismo” –que en realidad ha servido a Epic para crear su nuevo motor gráfico y realizar su exitosa incursión al mundo de las exclusividades de consola, con Gears of Wars-. Pero el estudio sabe dónde están sus orígenes y gran parte de sus aficionados, por lo que están dispuestos a regresar a UT por la puerta grande. Tal y como han querido volver a demostrar en la feria de Leipzig.

El principal atractivo de la presentación en Alemania ha residido en mostrar con detalle el modo Warfare, que será una de las grandes estrellas de UT 3. Con unos grandes mapas como escenarios –tres veces el tamaño de los mapas más grandes de UT 2004, los pertenecientes al modo Onslaught- Aquí es donde abundan los vehículos y la artillería más potente de todo el juego, representada no sólo por las armas unipersonales, sino por estructuras defensivas como torretas con cañones de gran calibre que pueden ser controladas por el jugador.

Para evitar que los jugadores se aburran corriendo de un lado para otro en semejantes parajes, siendo tradicionalmente UT un título de acción rápida y directa a cara de perro, se ha creado un vehículo personal, una plataforma flotante llamada hoverboard que permite al personaje ir a una velocidad mucho mayor, a costa de no poder disparar mientras esté a los mandos del vehículo. Es evidente que el ganar en velocidad implicará un mayor riesgo, pero esa dinámica de apuesta, de ganar o perder a velocidad de vértigo, es algo que está muy asociado a este nombre y sus jugadores más habituales saben reconocerlo y apreciarlo.

Los vehículos juegan una parte integral en el nuevo modo Warfare, como punta de ataque ofensiva pero también para aportar elementos tácticos. Posiblemente el vehículo que mejor represente este aspecto es el Nightshade de los Necris, capaz de usar camuflaje óptico, lanzar minas arañas que persiguen a los contrincantes para explotar delante de ellos y además crear campos de éxtasis, unos campos de fuerza que reducen ostensiblemente la movilidad del enemigo en esa zona. Aquellos jugadores realmente habilidosos podrán utilizar esos campos no para convertir en carne picada a los rivales, sino para convertirlos en un mejor objetivo para que otros se encarguen de ellos. No hay que olvidar que ese modo funciona por equipos.

El objetivo de Warfare es destrozar el núcleo del equipo contrario, algo que requiere capturar un conjunto de nodos que “enlacen” con la central enemiga para desconectar sus defensas y poder dañar el centro neurálgico. Si el enemigo toma algunos de los tonos intermedios, las barreras se vuelven a levantar. En realidad es una modalidad de juego muy parecida a Onslaught, pero cuenta con escenarios bastante más amplios y muchos más vehículos. Además de los nodos, estos mapas contarán con zonas secundarias en la que el equipo que las domine podrá aprovisionarse de armas o vehículos.
