La locura está a punto de desatarse en la jungla de la mano de Gamecock y Wideload con Hail to the Chimp, un título de minijuegos que recrea una peculiar campaña electoral protagonizada por los seres más divertidos y variopintos de todo el reino animal.
¿Quién es el Rey de la selva?
Ni Simba, ni Tarzán. Gamecock ha pensado en todos los animales de la selva y en sus intereses sociales, igualando un poco la desnivelada balanza marcada por la evolución natural. Cuando el rey de reyes muere, no queda otra que montar una revuelta popular para decidir quién será su sustituto.
Esta es la ley de la selva y en base a ella nace la última propuesta de Gamecock y Wideload. El nombre de este nuevo título es Hail to the Chimp, un party game en toda regla cargado de diversión, humor y entretenimiento en desarrollo para Xbox 360 y Playstation 3. Todo tipo de animales se enfrentarán en un compendio de minijuegos para decidir quién es el próximo presidente del reino animal.

Elecciones Animales 2008
Primavera de 2008 ha sido la fecha elegida para la celebración de esta primera edición de las elecciones más animales del mundo y cinco son los candidatos dispuestos a convertirse en el mandamás supremo de selva. A cada cual más peculiar, Hail to the Chimp dispone de un elenco de personajes de lo más estrafalario.
En primer lugar tenemos al hipopótamo Ptolemy, un rechoncho animal que pretende recuperar el status social de su raza, marginada en los charcos de cieno desde hace eones. El chimpancé Crackers, adicto a las ventas de productos estúpidos y antiguo sirviente del rey, será uno de los protagonistas con más labia. Aficionada por completo al café, Bean es una koala hiperactiva dispuesta a todo para abrirse un hueco en la política local.

No faltará el armadillo Santo, todo un artista de la pintura y con don de gentes que saltará al atril para expandir sus dotes artísticas al pueblo llano. Y el último mono de estas elecciones es el pulpo Samurai Toshiro, de origen Japonés y cuyo eslogan electoral dictamina que los animales marinos, al ser el líquido elemento mayoritario, deben ser la fuerza dominante.