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Lunes, 23 de Julio de 2007 - 01:00
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Por: Francisco Alberto Serrano Acosta Microsoft guardaba en su “centro de operaciones” en el hotel Viceroy muchos y excelentes títulos, pero pocas o ninguna demostración dejó patente una ambición tan aplastante como la que mostró Bioware a puerta cerrada. Mass Effect está llamado a ser un punto crítico no sólo en la historia de desarrollo del estudio canadiense, sino en la industria en general.
Las claves de esta afirmación tan rotunda residen en la cantidad de virtudes que exhibió el juego en la media hora de presentación. Todos y cada uno de los detalles del juego, tanto los evidentes en pantalla como los que pasarían normalmente desapercibidos, estaban realizados con una increíble atención y cuidado. Nada se ha dejado al azar para crear una de las aventuras más impactantes y cinemáticas que se ha visto hasta la fecha.

Todo comienza con los gráficos, con lo que entra por los ojos antes y con más fuerza. Y en particular, dentro de los detalles visuales evidentes, lo que más llama la atención son los propios protagonistas y todos los personajes, humanos y extraterrestres, que aparecen en pantalla. La perspectiva de visionado hace que cualquier personaje con el que entables conversación aparezca enorme en pantalla, ocupando casi toda la superficie a lo alto. Con una posición tan cercana resulta muy sencillo ver todos los detalles de la fisionomía de la criatura, su piel, su boca -perfectamente sincronizada con la voz- y sus ojos.
Las expresiones faciales de este título están muy por encima de cualquier cosa vista hasta ahora, algo reservado a las escenas CGI de la mayor calidad. Mientras los diálogos se van desarrollando, una rueda va indicando los diferentes tonos con los que puedes contestar o la idea básica que quieres expresar, de forma que en realidad no tienes que estar leyendo las líneas de diálogo para ver qué quieres decir como en anteriores juegos de Bioware, sino que simplemente seleccionas entre detalles muy simples y rápidos de leer, dejando que sea tu personaje el que elabore la idea mediante su línea de diálogo completa; el resultado es una conversación muy fluida, que tiene como remate el fantástico trabajo de los actores que ponen las voces a los personajes, un aspecto que dará mucho que hablar dada la enorme calidad de las mismas.

Reflejar el impacto emocional de los diálogos fue la columna principal sobre la que se sustentó la presentación. Los que hayan jugado a títulos como Knights of the Old Republic o Baldur´s Gate 2 ya saben que esta compañía se caracteriza por hacer títulos en el que la toma de decisión moral es una clave importante en el desarrollo del juego. Pero Mass Effect supera ampliamente a cualquiera de los trabajos anteriores del estudio en este apartado, ya que una gran tecnología ha sido puesta casi exclusivamente al servicio de esta faceta del juego, apoyada por los magníficos escritores por los que este estudio siempre se ha caracterizado.
Pero aunque se podría hablar mucho más sobre este aspecto del juego, no es el único destacable ni mucho menos. Uno de los aspectos más espectaculares reside en el enorme número de planetas que puedes explorar a lo largo de la galaxia, no se dieron cifras exactas, pero es una cifra considerable y para demostrarlo se abrió un mapa que poco a poco se podía ir alejando hasta abarcar toda la superficie total, con decenas de sistemas solares y sus correspondientes planetas dispuestos a ser explorados.

Por supuesto, habrá jugadores que prefieran centrarse en la historia e ir desde el comienzo hasta el final, lo que ya de por sí es una aventura que consumirá un gran número de horas. Pero Bioware también ha pretendido construir una galaxia con personalidad propia, en la que los planetas no estén ahí sólo porque tienen que servir de escenario de la trama, sino que están ahí porque sí, de la misma manera que uno puede preguntarse por qué está la Tierra o Marte donde están.
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