Peach es uno de los personajes más antiguos de Nintendo, pero que su protagonismo se limitaba a estar ausente durante todo el juego y Mario salir en su búsqueda. Por primera vez, la eterna princesa disfruta de su propio título. Eso sí, con algunas carencias…
Hay binomios que perduran durante años, parejas en el videojuego que se mantienen inseparables… hasta que uno de los dos se independiza y crea su propia licencia. La siempre a la sombra Peach ha decidido que ya era hora de tener su juego, ser la verdadera y exclusiva protagonista. Harta de que siempre la secuestren, ha decidido emprender una carrera por sí sola.


Es difícil encontrar el adjetivo que defina a este título. No sabemos en qué momento Nintendo decidió que este juego era necesario, pero tanto el planteamiento como la sencilla mecánica de juego lo orientan hacia un público poco exigente y algo novato. La historia es mínima y el desarrollo de lo más lineal. ¿Qué repercusión tendría el juego si no fuera una licencia de Nintendo la que lo firmara?
Emociones de princesa
Super Princess Peach es un clásico juego de plataformas en 2D con un aire a la vieja escuela, mezcla de títulos como Super Mario World o Yoshi Story. El control el sencillo. Avanzamos o retrocedemos con el pad y nos protegemos con el paraguas pulsando abajo. Los golpes, básicos salto a ataque, además de un movimiento bajo que permite ensartar a los enemigos con la punta del parasol.


Poco a poco vamos desbloqueando movimientos complementarios. Por ejemplo, si vamos corriendo y pulsamos abajo, nos deslizaremos acabando con toda la tanda de enemigos, o tirarnos de espaldas por la montaña arrasando todo a nuestro paso. Pero la gran peculiaridad del juego reside en los estados de ánimo de Peach.


Del llanto al enfado
En la pantalla táctil encontramos cuatro corazones que reflejan cuatro estados en los que se encuentra Peach. El básico es el sonriente, estado natural de una princesa, por supuesto. El llanto provoca que Peach no pare de manar agua por los lagrimales, con todos los efectos que el agua puede provocar en los escenarios, sobre todo, el básico de apagar fuego.