Los mejores títulos de N-Gage están basados en un género poco dado en los dispositivos portátiles: la estrategia. Y qué mejor exponente del sistema por turnos que Civilization, la obra atemporal de Sid Meier. Tras darle caña a una versión no final del juego, tenemos unas completas impresiones...
Civilization (N-GAGE)
Tras un período de sequía bastante intenso en cuanto a lanzamientos para N-Gage y con cientos de rumores en la red sobre la posible cancelación de la exitosa conversión para la portátil finlandesa del título de la serie de Sid Meier, podemos decir que todo lo que se haya podido escuchar es digno de olvido. N-Gage quiere seguir en los medios, dando que hablar a los jugadores y sacando al mercado juegos y licencias que nada tienen que envidiar al resto de competidoras. Y aunque a veces pueda parecer que la consola se queda pequeña para tantas expectativas, si una compañía quiere seguir en este mundillo tiene que dar que hablar a los jugadores.
Civilization (N-GAGE)
Mientras se mantiene este período de pausa y con un calendario de lanzamientos bastante escaso para los próximos meses, hemos conseguido una versión Alfa de Civilization. Minuciosamente examinada y tras varias horas de juego podemos decir que la versión definitiva será uno de los juegos punteros del catálogo de N-Gage. Parece mentira, pero por ahora los mejores títulos que se han llevado a ella han estado basados en la estrategia, un género a priori poco propicio para una portátil.
Civilization (N-GAGE)
En esta ocasión y como ocurría con High Seize, será la estrategia por turnos la protagonista absoluta de la historia. Nuestro objetivo será elegir una civilización (entre las que se encuentra España) y hacerla avanzar a través de los años, los siglos y las épocas con el fin de lograr su supremacía sobre el resto de civilizaciones. Partimos del año 4000 antes de Cristo para turno a turno, movimiento a movimiento, ir avanzando en el tiempo e intentar conseguir dominar al resto de pueblos bien sea por la fuerza pura, por la supremacía cultural, por la diplomacia o por la conquista espacial. Y decir que resulta tan interesante, fresco y divertido como la primera vez que lo jugamos.