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Martes, 08 de Marzo de 2005 - 08:04
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Por: William van Dijk Martín
Extraño fue el aviso de un juego basado en la saga Ace Combat para la portátil de Nintendo, aunque con la reciente salida de la última entrega de esta misma saga para PlayStation 2 era comprensible que se intentase aprovechar en la medida de lo posible el tirón que éste obtuviese. Así, la edición mini de AC nos ofrece muchos puntos interesantes, aunque no consigue llegar a conseguir una media aceptable para lo que podría exigir una GBA.
La edición que se nos ofrece no aporta nada especial, con un sistema muy básico. Al comenzar la partida tenemos tan sólo un modo de juego, el que encarga la historia, además de otras opciones como modificar el sonido, la dificultad, o las máximas puntuaciones que hayamos obtenido en el primer modo citado. Poco que comentar al respecto, puesto que la carne se pone en el asador justamente a la hora de comenzar a jugar, y a la vista de las pocas posibilidades que tenemos junto a la corta duración del apartado, se nos antoja a poco.
El (único) modo historia
Tras elegir uno de los ocho cazas que podremos obtener a lo largo de la aventura, comenzaremos a volar (sin aterrizar o despegar en ningún momento, tan sólo de forma automática y de breve duración) a la caza de nuestros objetivos, que no son otros que camiones, SAMs, instalaciones portuarias o os insufribles aviones enemigos que nos darán más de un dolor de cabeza por lo complicado de apuntar.
La información que se nos ofrece antes de comenzar cada misión es realmente meticulosa, pero insuficiente para conseguir orientarnos propiamente dentro del mapa. Esto, junto al extraño control de nuestro avión, provocado por la cámara de la cual os ofrecemos más información en el apartado siguiente, consigue crear una extraña sensación de perplejidad ante cual es nuestro objetivo.
Si bien es cierto que hay un radar a nuestra disposición donde podemos ver cuales son nuestros enemigos, no se puede denominar como un utensilio realmente útil, aunque sí fundamental por la forma en la que se ha tratado este apartado en el juego. El caza se maneja de forma muy simple, con los botones L y R manejamos la velocidad, y lógicamente con la cruceta la dirección hacia la que nos queremos dirigir. La altura con sus correspondientes flechas digitales, aunque funcionan casi como mera anécdota pues en contadas ocasiones tendremos que hacer uso de ella.
Dos armas básicas, el cañón y los dispositivos para lanzar misiles que se orientan de forma automática, también algo confuso hasta que nos consigas acostumbrar a ellas, que a medida que avanzamos en el juego se irán ampliando. En cada misión tan sólo podremos seleccionar una variación de misil, por lo que la correcta elección es fundamental para asegurar el éxito. Claro que nuestros enemigos constan de cierta Inteligencia Artificial y de una puntería que hasta en el modo más sencillo es digna de elogio. Esto combinado con la pobre resistencia de nuestro caza acaba por colmar la paciencia, por hacernos repetir una y otra vez las mismas misiones, hasta que nos sepamos de memoria el itinerario a recorrer.
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