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Jueves, 10 de Enero de 2002 - 00:01
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Por: Iago Mosteiro Los locos pilotos asesinos de los coches armados que anteriormente protagonizaban la saga Twisted Metal en PSOne y PS2 abandonan las carreteras y sus grandes coches para pasarse a pequeños coches de juguete, armados hasta los dientes, que circulan por una habitación. Increíble pero cierto...
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| Twisted Metal: Small Brawl (PlayStation) |
Los chicos de Sony Computer Entertaiment quieren darle más vidilla a nuestra querida y un tanto olvidada PSOne, y por ello se decidieron en retomar la saga Twisted Metal, esta vez dándole un toque un tanto infantil. Desde que en el año 1995 salió la primera entrega de una saga compuesta por 3 títulos y uno más en PS2 que no está demasiado éxito.
Esta secuela de tono infantil de la saga automovilística más... como decirlo... ¿bélica?, promete darle unos muy necesitados puntos de vida a PSOne, olvidada por las distribuidoras que prefieren programar a lo grande su hermana mayor, el monstruo negro de Sony: PS2
Técnicamente no podemos esperar nada que revolucione el mundo de los videojuegos, ya que los 32 bit no dan para tanto, pero comparando con otros juegos de PSOne Tiwsted Metal Small Brawl tiene una calidad decente aunque gráficamente no aporte nada nuevo.
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| Twisted Metal: Small Brawl (PlayStation) |
Por un lado, tendremos a nuestra disposición los coches ya míticos dentro de esta saga, armados hasta los dientes, pero con un tamaño ligeramente inferior, pues son coches de juguete que continuarán destrozándose los unos a los otros hasta que solo quede uno en pie, como ya pasaba en las anteriores entregas.
Y por otro lado, y para adornar toda esta destrucción, podremos circular por unos escenarios que van desde una simple habitación, muy al estilo de los famosos Micromachines, hasta un teatro abandonado con cierto ambiente tétrico que le devuelve a la saga ese toque adulto que pierde en el resto de las fases.
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| Twisted Metal: Small Brawl (PlayStation) |
Si en su momento te gusto Twisted Metal no te dejes engañar por su aspecto infantil actual, las armas y los personajes locos de siempre continúan disponibles para machacar a sus contrincantes como lo hacían en sus buenos tiempos, con armas y a base de choques. A pesar de todo, quizás os estéis preguntando si el juego, al pasar a ser con coches de juguete, ha perdido un poco de esa fuerza que tenía, y parece que un poco así ha sido. Todos sabemos que últimamente la PSOne esté quedando relegada para los más pequeños, y por ello, este cambio de imagen, reduciendo las dosis de dramatismo y violencia que se veían en los anteriores Twisted Metal.
Y para aquellos que nunca probaron Twisted Metal imaginaos un Revolt pero más bestia. Quitando las carreras, aquí solo hay que eliminar a los demás.
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