La vida de Conker transcurría con total normalidad. Era un tipo feliz con una novia despampanante, un trabajo más que aceptable y unos amigotes la mar de marchosos. Una noche Conker y sus colegas decidieron pasarla bebiendo en un bar de la zona frecuentado por lo peor de la ciudad. El nivel de alcohol pronto rebasó los límites que una pequeña ardilla podía aguantar...
"¡Ya basta chicos! He de irme para casa..." el hedor del aliento de Conker y sus palabras silbantes hacían presagiar que la bebida regurgitaría de un momento a otro desde su maltrecho estómago.. "¡¡arghhhhhhhhh!!"...... Conker no pudo aguantar más y acabó echándolo todo a los pies de una extraña figura a la salida del bar. Con toda la educación de la que podía hacerse gala en una
situación semejante Conker se excusó y siguió su tambaleante camino entre la escoria del barrio portuario. "Este no va a ser un día como el resto" la enorme cogorza y los movimientos tambaleantes de Conker hicieron el resto, la vista se le nubló y le pareció vivir un sueño donde se convertía en alguien importante, donde se convertía en Rey.
"Conker the King"... No suena nada mal la verdad, pero si echamos un vistazo a todo lo que tendrá que sufrir Conker a lo largo de esta onírica aventura, más de uno se lo pensaría dos veces si merece la pena llegar hasta la tan ansiada realeza. Y es que los chicos de RARE han dado rienda suelta a su imaginación en un alarde que solo unas pocas mentes privilegiadas podrían provocar. Si el inicio de Conker es más que extravagante el resto de la aventura le sigue a la zaga muy de cerca. La primera aventura, plataformas, acción en 3D o como queráis denominar a Conker (es probable que esto sea un género nuevo) para ADULTOS (con mayúsculas) no es simplemente el hecho de plasmar en pantalla unas cuantas gotas de sangre, unos cuerpos mutilados, zombies
come cerebros o chicas de busto extravagante, Conker es para ADULTOS por su finísimo sentido del humor, por sus chistes increíbles, por sus horribles escenas, llegando a lo escatológico y por la propia mecánica del juego. En esta ocasión no tendremos que ir recorriendo enormes fases temáticas en busca de piezas de puzzle, bananas, llaves o lo que se te pueda ocurrir, con el fin de avanzar en la aventura. En Conker el desarrollo del juego es totalmente lineal a base de complicados puzzles, de exploración del entorno donde nos suelten para intentar averiguar cual será el siguiente paso y de vencer al numerosísimo plantel de enemigos gigantes que nos esperan tras cada esquina que doblemos. Es por ello que Conker se aparta, y en mucho, de todo
aquello que tengamos en mente como pueda ser Banjo Kazooie, Mario 64, Donkey Kong 64 o el inminente Tooie. Conker es un increíble experimento de RARE, sorprendente, muy divertido y técnicamente impecable.