Tasa de frames por segundo
Como se comentaba al inicio del texto, Capcom ha conseguido mantener viva la esencia de los Devil en este paso a la nueva generación mostrando luchas encarnizadas donde debemos tener reflejos de águila para no llevarnos algún que otro sablazo enemigo. Un Devil May Cry sin una buena tasa de frames por segundo, no es un Devil May Cry, y en consecuencia, el juego debía mantenerse fluido en este punto. Y prácticamente, así es en casi todo momento.
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Es difícil establecer diferencias en este punto, porque ambos juegos son igual de eficientes, sin embargo, es relativamente sencillo comprobar donde fallan las dos versiones, y curiosamente lo hacen en los mismos puntos. Existen escenarios donde la carga gráfica es especialmente grande, y a ello se suma la profileración de enemigos. Es entonces cuando asistimos a ciertos bajones de frames y el desagradable efecto tearing, del cual no se salva ninguna de las dos consolas. Este efecto es muy notable en el escenario del bosque, donde a veces ni siquiera es necesario que aparezcan enemigos para ver como la pantalla se "parte" en tramos. Una lástima que esos 60 frames no se mantengan finos al cien por cien, aunque por supuesto es perfectamente comprensible y perdonable. Pequeño tirón de orejas tanto para Xbox como PlayStation 3.
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Tiempos de carga
En este punto comienzan las diferencias, aquí ya no existe igualdad aplastante. PlayStation 3 supera abismalmente los tiempos de carga de Xbox 360, ¿Por qué? Porque aprovecha disco duro de la consola como medio para instalar datos, una función que Microsoft sigue sin permitir en su consola, a pesar de que cuenta con disco duro de 120 gigas disponible. De todos modos, la instalación tiene un precio y ésta es un proceso de duración superior a los 20 minutos. Mientras se lleva a cabo, el juego nos mostrará pantallas estáticas donde se resume la trama de las anteriores versiones de Devil May Cry. A pesar de lo dilatado de la instalación, merece la pena, ya que los tiempos de carga se reducen a menos de la mitad en comparación con Xbox 360, aunque tampoco son especialmente largos en la consola de Microsoft.

Jugabilidad
Aquí todo depende de las preferencias pesonales de cada uno respecto a los mandos de Xbox 360 o PS3. Seguramente los seguidores habituales del Devil May Cry preferirán el SixAxis, por el simple motivo de que ya estarán acostumbrados a usarlo con las anteriores entregas, por lo que el periodo de adaptación será nulo. El mando de Xbox 360 responde también a la perfección, y si es la primera vez que juegas con un Devil May Cry será indiferente el mando que uses. Por supuesto, las configuraciones de Control son perfectamente amoldables al gusto del usuario.


Audio
Siguiendo la tradición de anteriores entregas, Devil May Cry 4 ofrece una interesante mezcla de melodías de corte clásico con otras más contundentes a golpe de guitarra eléctrica, que suelen aparecer en los momentos de lucha. Las nuevas melodías orquestales son preciosas, en especial la que escucharemos en los menús de potenciación de habilidades y compra de objetos; los temas existentes en los momentos de duelo pueden resultar un tanto recurrentes, aunque poca atención les prestaremos mientras luchamos. Voces en perfecto inglés con subtitulos en castellano, algo común en todos los juegos de Capcom. Ambas versiones se muestran iguales en este punto, con un envidiable uso del Dolby Digital.