Hardware
Tarjetas gráficas
De nuevo este 2008, y que siga así, la competencia entre ATi/AMD y NVIDIA ha sido de lo más productiva. Tanto uno como otro fabricante han puesto en el mercado productos de todo tipo y condición, llegando a una campaña navideña donde conviven en el mercado GPUs que abarcan todo el abanico de rendimientos y precios. Por esa razón vamos a dividir la recomendación atendiendo al coste de cada producto.
Por debajo de los 100€, un segmento de prestaciones algo limitado si aspiramos a disfrutar de la forma más completa los actuales juegos 3D, la competencia es sin duda la más dura. A los productos específicamente diseñados para este segmento se unen otros de segmentos superiores pero para los que su tiempo en primera línea ha pasado aunque siguen ofreciendo dignas prestaciones y, además, hemos de sumar el cada vez mayor mercado de hardware usado.

A nuestro entender la tarjeta más completa en soporte tecnológico y prestaciones en este rango de precios es la ATi Radeon 3870. Es capaz de hacer prácticamente lo mismo que sus hermanas mayores pero, como es evidente, adolece de la potencia suficiente para hacerlo a la misma velocidad y bajo las mismas condiciones que productos más caros. 320 Procesadores Stream, tecnología de 55 nm y 512 MB GDDR3. Poco más se puede pedir por 100 €.
Como alternativa sugiriríamos la GeForce 9600 GT, una tarjeta de prestaciones muy similares a la Ati que acabamos de comentar y que también ha caido a estos precios. Si bien la GeForce ofrece algo más de velocidad bruta, al ser tarjetas que no están precisamente indicadas para jugar a altas resoluciones, los filtrados, más efectivos en la Ati, nos hacen decantarnos por ella.
Entre los 100 y 200€, segmento en el que se mueven la mayoría de los jugadores, la recomendación ronda a la Ati Radeon 4850 y a la GeForce 9800GTX+. Ambas tarjetas son muy similares, con unos rendimientos suficientes para el parque de monitores mayoritario de 17”. Cualquiera de las dos no decepcionará al usuario pero, de tener que decidirnos por una, lo haríamos por la NVIDIA. A ello nos empuja la gran cantidad de juegos optimizados para las tarjetas NVIDIA que copan ahora los escaparates. Mientras NVIDIA ha sabido participar y optimizar la ejecución de una mayoría de títulos en sus productos, desde la adquisición de Ati por parte de AMD, esa es un área de inversión que ha quedado bastante descuidada por los canadienses.

En todo caso esa es una cuestión que sólo debería servir para resolver un empate absoluto en nuestra elección y no deberíamos llegar hasta ese punto si nos fijamos en la gran cantidad de rebajas en el precio, ofertas de juegos y, algo muy importante, los distintos sistemas de refrigeración que cada “partner” monta sobre ambas GPUs. En todo caso, son dos productos con los que resulta imposible equivocarse.

Entre los 200 y 300€ la elección es algo más sencilla. Con la reciente salida al mercado de las GeForce GTX260 Core 216 y su inmediata reducción de precio, que ya permite encontrarlas por debajo de los 270€, la tarjeta de NVIDIA es nuestra clara recomendada.

Su alternativa en este rango de precio es la Radeon HD4870 de 1 Gb, tarjeta que no consigue alcanzar los rendimientos de su oponente. A esto hay que sumarle otros condicionantes, como el ya citado de la optimización de títulos para las NVIDIA y la creciente importancia a la hora de programar juegos que toma la tecnología Physx, adquirida por NVIDIA. Esta posibilidad de gestionar toda la física de un juego por parte de las tarjetas de NVIDIA es otro punto más que nos facilita la elección.
Por encima de 300€, si bien hay productos que superan holgadamente este precio, desde Meristation recomendaríamos la alternativa que supone sumar dos productos más baratos bajo la conexión SLI de NVIDIA o CrossFire de Ati. De hecho la recomendación pasa por haber comprado una buena placa base que nos permita este tipo de configuraciones. Luego compramos una buena VGA y, cuando vemos que empieza a quedar “justa”, le sumamos una segunda, momento en el cual su precio debe ser bastante más interesante. De otro modo, se nos hace complicado recomendar gastarse más de 300€ en una tarjeta gráfica. Sobre todo viendo las prestaciones ofrecidas por productos como los citados en el apartado de 200 a 300€.
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