Por último, mencionar el curioso efecto que ha utilizado Rockstar para conseguir que Liberty se muestre tal cual: hablo del "difuminado" que observamos en la representación de las zonas de la ciudad más alejadas de nuestro personaje, que a modo de "perspectiva atmosférica exagerada" logra que Liberty City no se esconda en ningún momento, aunque estemos observando la ciudad desde lo alto del más alto rascacielos de la ficticia Times Square.
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Pero no, antes de llevarnos las manos a la cabeza, que no cunda el pánico: GTA IV es una maravilla gráfica, pero para llegar a esa conclusión hay que observar el juego en su conjunto. Como ya mencionamos antes, la representación de una ciudad tan colosal tiene como primera consecuencia el sacrificio del detalle gráfico en general, y de los efectos de post procesado en particular, sólo así se consigue que el juego funcione a un altísimo nivel, sin que el rendimiento se resienta en exceso, y desde luego, Rockstar ha conseguido ir un paso más allá en el siempre difícil papel de mostrar una urbe de tales proporciones; a partir de Grand Theft Auto IV, cualquier desarrolladora que quiera considerar la idea de hacer un juego del mismo estilo, tendrá sin duda en este juego la referencia y el rival a batir.
Por tanto, considerad todo lo comentado anteriormente como "defectos" sería despreciar el trabajo de Rockstar para elevar a la máxima potencia el motor RAGE -Rockstar Advanced Game Engine, el mismo que hemos visto Table Tennis-, así que consideraremos esto como daños colaterales, o sacrificios en favor de un óptimo rendimiento. Si hablásemos de un juego con una carga gráfica menos exigente, estos defectos no se perdonarían, o se tendrían en cuenta negativamente. No es el caso de Grand Theft Auto IV.

Xbox 360 PlayStation 3
Versiones "casi" iguales
Partimos de la base anterior: equilibrio perfecto, una ciudad abrumadora y un nivel de detalle general más que decente pero sin grandes alardes técnicos de otros títulos. Tanto Xbox 360 como PS3 son objeto de esta premisa, que hace sudar sus circuitos internos. Ahora bien, la versión para la máquina de Sony se muestra más pulida en general, más estable, y más generosa en la implementación de ciertas rutinas gráficas.
Lo más notable de esta diferencia reside en el filtro AA, que en Play Station 3 es más eficiente que en la máquina de Microsoft. Evidentemente, ambas versiones no se libran de los típicos jaggies, pero la presencia de éstos se hace más sutil en Play Station 3. Grand Thef Auto IV es un juego de contrastes; multitud de construcciones, personajes, escenarios con una geometría compleja y varios niveles de altura, donde resulta sencillo comprobar la relación de todos ellos en un todo que es Liberty City, el filtro AA logra que esa relación sea lo más armónica posible, y su ausencia satura la pantalla y hace más cruda la representación de los elementos que la componen, ya que sus perfiles aparecen entrecortados, lo que potencia la sensación de "suciedad". En Play Station 3 esa sensación se logra mitigar con sorprendente eficacia; en Xbox 360, sin que llegue a niveles exagerados, sí se llega a notar la mayor ausencia de este filtro, lo que desvirtúa hasta cierto punto la representación de Liberty City.
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