Probablemente las leyendas urbanas existen desde mucho antes que existieran urbes lo suficientemente grandes para crearlas. Cuando se sentaban cuatro amigos cerca del fuego y uno comentaba que había oído una historia sobre lo que le pasó a un hombre al caminar sólo de noche junto a un lago, estaban creando lo que necesita una leyenda -urbana o no- para perpetuarse en el tiempo, ese boca a boca que tan grandes harían las leyendas. Las leyendas urbanas tienen esa capacidad innata de adaptarse al tiempo y al espacio.
Una de nuestras favoritas es la del pobre buzo que es recogido de su exploración submarina por un avión del cuerpo de bomberos y dejado caer en un incendio, con el consiguiente asombro de los investigadores al encontrarse un buzo quemado en mitad del bosque. Este cuento se puede escuchar desde Australia a Estados Unidos pasando por Europa. También tenemos a la famosa autoestopista fantasma que aparece en una curva de un pueblecito muy cercano a las oficinas de Meristation en Girona, pero que también aparece en una avenida de Santiago de Chile entre otros miles de lugares más que seguro conocéis. Y si buscamos atrás en el tiempo, ya en la era Victoriana se subía a carromatos y a caballos cuando no existían coches ni siquiera autoestopistas.
 |
Con esa facilidad de adaptación no es de extrañar que el mundo de los videojuegos también tenga sus propias leyendas urbanas. Hemos tratado de haceros llegar algunas de las más destacables y que muchos de vosotros sin duda ya habréis escuchado antes. Por desgracia se está perdiendo parte de esa magia debido a la inmensa información que podemos disponer al instante gracias a internet. Antes te contaban ciertas historias y asombraban –Walt Disney criogenizado-, se discutían durante los encuentros y se alteraban comentándose de amigos a amigos con cierta “moraleja” –no subas al coche de desconocidos, no nades muy lejos de la costa…-; pero hoy en día una simple visita a google nos basta para soltar un: “¿Pero que me estas contando?”. Con la intención de no perder esa magia, por favor acompañadnos por algunas de las leyendas urbanas que aún podemos encontrar en el mundo de los videojuegos.