Tras el asalto de la última aspirante de ATi/AMD a la corona de las prestaciones, su reciente HD4890, desde Sapphire, principal “partner” de aquel fabricante, nos llega algo bastante “diferente”. Bajo el nombre de HD4770 entra en el mercado una tarjeta menuda, cuya carta de presentación incide fundamentalmente en dos características: tecnología de 40 nm y un precio de 89€.

Echando un vistazo a sus especificaciones, con una configuración muy similar a las HD4830 pero con la limitación de sus 128 bit de ancho de memoria, la 4770 nos hacía pensar en un hardware mediocre, similar a otros productos como las HD 3650 o las 9500 GT, diseñado exclusivamente para solucionar las configuraciones más económicas de los ensambladores o de aquellos que tienen la potencia gráfica muy atrás en sus demandas a un PC.
Qué equivocados estábamos…
¿Gama media por 89 €?
Como veremos en la comparativa, ATi realmente se ha esmerado en conseguir el hardware más eficiente asumiendo el mínimo coste. Para ello ha contado con una baza principal; el aprovechamiento de la fabricación bajo tecnología de 40 nm. Como ya sabemos el paso a la producción de un hardware más “pequeño” ofrece beneficios directos en consumo, producción de calor y, sobre todo, en coste de producción.
Las HD 4770 son las primeras tarjetas gráficas fabricadas bajo esta tecnología (si excluimos hardware para portátiles) y como pioneras confirman lo prometedor de esta nueva tecnología.
Como segundo as en la manga le encontramos su memoria GDDR5. Si bien este tipo de hardware difícilmente justificaría montar más de los 512 MB de esta Sapphire, la calidad de esta memoria ofrece rendimientos notables siempre y cuando no nos vayamos a las máximas resoluciones, coto vedado para productos de estos precios.