A medida que pasan los meses tras el lanzamiento de una nueva generación gráfica el mercado se inunda de productos a cada cual más interesante. Quizá no tanto en la gama alta, donde las mejoras vienen de mano de conseguir mejores frecuencias o las mejoras propias de una reducción en la tecnología de producción (como las recientes 8800GTS 512MB), pero sí en la gama más económica, a donde acaba llegando la tecnología que tan sólo semanas antes costaba cerca del doble.
PowerColor HD3650 Extreme PCS Edition
Ese es el caso de las nuevas HD3650. Por unos “míseros” 89 € obtenemos un hardware con soporte DirectX 10.1, Shader Model 4.1, CrossFireX, PCI Express 2.0 x16, Interfaz de memoria de 128 bit, Dual DVI, ATI Avivo HD, codificador HDTV… En resumidas cuentas; todo el soporte que el actual hardware puede ofrecer pero renunciando a las mayores frecuencias y caudales de datos de productos más caros.
Efectivamente hay en el mercado muchas tarjetas gráficas que le hacen sombra a la nueva de PowerColor, pero resulta ya bastante más difícil encontrar una sola que lo haga en el rango de lo 90€ (100$). Con su lanzamiento AMD/ATi firma la defunción de las X1650, un hardware que pasa a resultar caro para sus limitaciones, y pone en serior problemas a las HD2600. La única competencia de ATi está, cómo no, en la gama de NVIDIA. Las GeForce 8600 GT se venían manteniendo como la opción más acertada por debajo de los 150$. La masificación del mercado ha permitido que su precio siga bajando hasta rondar los 100$, límite al que se ha visto obligada a someterse ATi.
Frente a las 8600GT la nueva Radeon cuenta con la mitad de unidades de texturado (8 frente a 16) pero su posterior aparición en el mercado permite que todo lo demás sean ventajas a favor de ATi. Quizá la ventaja más evidente sea la ocasionada por las mayores frecuencias de funcionamiento, pero las más importantes vienen del nuevo proceso de fabricación en 55 nm.
En el caso concreto de la PowerColor analizada, la Extreme PCS Edition, esta nueva tecnología de fabricación acompañada de un excelente (para su precio) sistema de disipación, alcanza los 725 MHz para el core y los 800x2 MHz para sus 512 MB de memoria GDDR3. A estas ventajas del hardware hay que sumarle las aún discutidas mejoras otorgadas por los DirectX 10.1 y los Shader Model 4.1, aún fuera del alcance de las GeForce.