Una de las razones por las que el billar no se haya llevado con demasiado éxito a las consolas es que lo divertido del juego está en manejar el taco, algo imposible de emular a la perfección en cualquier sistema electrónico, a no ser que el controlador sea una réplica de un taco de madera, algo poco convincente para cualquier videojuego y menos englobado en la categoría portátil.

¿De qué sirve ser el rey de las carambolas si todo lo hace la máquina y uno se limita a apuntar correctamente y a observar la geometría de la tabla y la posición?, eso no es billar, pero a veces los programadores encuentran la gracia y de un juego casi estúpido logran extraer un punto de diversión, eso es lo que ha hecho que los juegos de billar tengan su rinconcito dentro de un género, el deportivo, en el que han sido encasillados pero que a veces responde a otras sensaciones.

"King of pool" es como aquellos viejos simuladores de billar americano de los denostados PCs de los años ochenta y noventa. Entonces proliferaban los juegos de casino, de cartas, de mesa y de tablero. Y casualmente los juegos de billar eran considerados, como el ajedrez y otros tantos que en la vida real pertenecían a la disciplina deportiva, productos de segunda y ni siquiera juegos "casual" sino más bien títulos de relleno, ideales para familiarizarse con las herramientas de programación y para vender, a bajo precio, centenares de unidades en las páginas interiores de muchas revistas.

Pero los tiempos cambian, lo que entonces eran "rellena-catálogos" ahora son "juegos casual" y lo que antes se enmascaraba bajo una humilde pantalla 2D ahora cuenta con motores 3D físicas depuradas en productos superiores. Este es el cambio más importante que también ha sufrido "King of pool", que se ha adaptado a la potencia de la portátil de Sony en el terreno 3D sin "sufrir" demasiado, es decir, que no hay lugar para las virguerías pero todo lo necesario está ahí, menos hubiese resultado imperdonable. Pero si conoces aquellos entonces conoces también a este, apenas hay cambios entre cada juego de billar que sale al mercado.
"King of pool" ofrece un juego clásico bajo un renovado aspecto 3D y ciertas pruebas además del consabido billar de siempre donde podremos retar a diferentes contrincantes para llegar a ser el número uno. Y todo de forma bastante pragmática, sobre la mesa y sin mayor opulencia que los diseños de las mesas, algunos más tradicionales que otros. Pero tanto la simulación como los diferentes retos no dejan de ser más de lo mismo, lo cual puede decepcionar a más de uno. Demasiado sencillo como para ser considerado un juego "adulto".