Lo bueno:
- Los gráficos. No sé si es que no la gente no lo juega a tope de calidad gráfica o que pasa, pero a mí me parecen cojonudos. Ojo, son unos gráficos "realistas", no de estos en plan Race Driver o NFS que son "bonitos" y "atractivos" llenos de HDR, motion blur y demás para que el juego entre por los ojos, sino que tratan de ser realistas. En ningún otro juego he visto yo los pianos de las curvas reflejadas en el lateral del coche, por citar alguno de los buenos detalles gráficos.
- Control: Otra cosa que no llego a entender por qué se critica. Como fanático de los simuladores, y no me refiero a los juegos de Simbin, ni al Gran Turismo ni al Race Driver, ya que sean buenos juegos o no (eso ahora no importa) lo que está claro es que de simuladores puros no tienen mucho; pienso que el control está muy logrado ya que, manteniendo cierto nivel de realismo, es bastante fácil de controlar y hacer maniobras al límite, a parte de excitante. No es un Live for Speed o un iRacing (únicos simuladores puros que existen hoy día) pero al menos tiene coherencia con la realidad y no es necesario modificar la física para hacer drift (Race Driver) ni parece que lleves un saco de pixeles sin masa alguna a lo largo de un circuito con aristas (Simbin).
- Circuitos: A parte de que están perfectamente recreados, han escogido unos tramos muy excitantes y variados. No están Nordschleife o Laguna Seca, pero tampoco tienen mucho que envidiar.
- La smulación del ABS, control de tracción y estabilidad está muy pero que muy lograda. Aunuqe para mayor disfrute, mejor conducir sin ninguna ayuda.
Lo no tan bueno:
- Sonido de los motores, todos muy parecidos por no decir iguales
- IA demasiado fácil. Incluso en el nivel más difícil se gana tranquilamente, siempre que no se cometan errores.
- Pocos coches, pero si no no se llamaría V8 SuperStar.
- La diversión dura poco, ya que la rejugabilidad es nula y una vez que ganas un par de campeonatos, ya no hay nada que hacer con él.
Como conclusión, para echarte unos vicios y huir de los arcade un ratillo, yo lo veo majete. Eso sí, en cuanto acabas un par de campeonatos ya no hay mucho más que hacer. La rejugabilidad es nula, pero mientras dura, se disfruta bastante y se aprecia que está hecho con un mínimo de cariño, no como muchos otros, que se hacen para vender y vender y vender.