La actual generación de consolas nos ha enseñado lecciones muy valiosas que merecen ser tenidas en cuenta; el valor de un juego y la calidad que puede llegar a ofrecer no dependen exclusivamente del número de gigas que ocupe en un DVD/Blu-ray o del presupuesto millonario invertido en su desarrollo. No. Muchas veces se trata de ofrecer, sin más, un buen juego. Tanto el Bazar de Xbox Live, pasando por la consola virtual y Wiiware, así como PlayStation Network y su tienda virtual, nos han devuelto el valor de lo clásico -Castlevania Symphony of the Night, Prince of Persia-, ejemplos paradigmáticos de diseño y jugabilidad contundentes –caso Braid- y, por fortuna, el juego que nos ocupa: The Maw, una mezcla brillante de plataformas y puzzles donde un par de extraterrestres, a cada cual más peculiar, consiguen arrancarnos diversión y alguna que otra sonrisilla tonta a partes iguales, siendo un gran exponente del género embutido en poco más de 140 megas.

The Maw nos mete en la piel de Frank, un pequeño extraterrestre raptado y encerrado en una nave junto a varias criaturas más. Con apenas tiempo para asumir su captura, Frank observa, a pocos metros de él, una extraña criatura morada, de textura gelatinosa, con un solo ojo y una boca poderosa, llena de afilados dientes. La primera mirada que se cruzan ambas criaturas da a entender que entre los dos surgirá una extraña amistad, algo que confirma Frank con una sonrisa de oreja a oreja, justo antes de que la nave donde ambos permanecen encerrados se vaya al traste en apenas segundos. Aún en estado de shock por la explosión, Frank se despierta al lado de su nuevo amigo, llamado Maw, el cual no duda en hacer frente a los miembros supervivientes de la tripulación de la nave, con graciosos resultados y momento "Kill Bill" incluido. Una nueva explosión tumba a nuestro héroe y una vez despierto por segunda vez, comienza, esta vez sí, The Maw.

Maw, protagonista absoluto
Una vez metidos en faena nosotros tomamos el control de Frank, el cual tiene más uso de razón que el no siempre racional Maw, aunque, paradójicamente, el protagonismo recae única y exclusivamente en el gracioso extraterrestre morado. Tras conseguir una pistola con la capacidad de lanzar un rayo que atrapa a todo ser vivo que alcance su perímetro de acción –Maw incluído-, Frank se da cuenta de que uno de los principales pecados capitales del que hace gala su compañero de viaje será su salvación y billete de salida de un planeta hostil, infestado de todo tipo de artilugios mecánicos perversos, y en este caso, ese pecado recae sobre el voraz e insaciable apetito de Maw; una gula empleada para un fin legítimo: la supervivencia.

Y es que Maw, a pesar del poco respeto que muestra hacia su comida, es uno de esos personajes que por sí solos pueden justificar la compra de un juego, aunque sólo sea por ser testigos de sus excentricidades y a veces desternillantes reacciones ante la adversidad o el placer de una buen manjar, ya sea por el miedo al ver una criatura terrible, atragantarse por comer algo que no debía o correr como alma que lleva el diablo después de probar un ser envuelto en llamas; Maw demanda comida, se lamenta, emite extraños gruñidos cuando algo no va bien o agradece que su guía personal le lance a la boca algo comestible. Maw es un héroe improvisado, y se come todo aquello que tiene la desdicha de cruzarse en su camino…salvo Frank claro está.

Y es que hablar de Maw o de Frank –pero sobre todo de Maw- da pie a comentar el excepcional diseño artístico del que hace gala el juego, con alguna que otra lacra técnica que le impide llegar más lejos. La caracterización de ambos protagonistas es simple pero altamente satisfactoria, y perfectamente adaptada a nuestros tiempos, asumiendo, claro está, el tono desenfadado y caricaturesco del que hace gala el juego, con el uso de una paleta de colores especialmente intensa. El cuerpo de Maw reproduce con brillantez su textura gelatinosa y propensa al cambio, mientras que Frank, menos impresionante, goza de un diseño entrañable que resulta ser el complemento perfecto ante el gesto de deseo de su siempre hambriento amigo.

Reanálisis
para The Maw
Si has probado el juego, completa este
análisis haciendo un Reanálisis, añade,
critica o aplaude aquello que más te haya impresionado.
Escribir
nuevo Reanálisis
(4)
|
|
Lo pille el pasado miercoles y despues de probarlo en versión demo no pude resistirme. Un juego divertido como pocos, con un sentido del humor muy particular, original y un apartado gráfico de lujo para ser un Arcade.
Vale la pena gastarse los 800 points, TOTALMENTE RECOMENDADO.
|
|
Lo cierto es que los servicios online de Arcade de las consolas de esta generación funcionan bastante bien, y a pesar de que hay entre ellos auténticos bodrios, hay otros juegos que destacan.
Estos juegos que destacan en el Arcade suelen utilizar una misma ecuación: Coger algún elemento clásico, actualizarlo y añadirle elementos de innovación. No he probado "The Maw", pero personalmente me recuerda mucho al Toe Jam and Earl de Megadrive... con un montón de cambios.
Es muy de agradecer un análisis por parte de Meristation cuando alguno de estos títulos vale la pena.
|
|
PERFECTO, este juego es todo lo que un juego del bazar o del store
deben de ser, y es que al contrario que otras compañias que nos
dan solo refritos de viejos juegos sin apenas cambios, este titulo nos
ofrece diversion y algo nuevo, si bien es cierto que se hace repetitivo.
|
| Me ha sorprendido |
tengo que comenzar diciendo que me lo cogi con un poco de reparo pero cuando empece a jugar me di cuenta de que era una buena opción, la verdad es que me sorprendió gratamente.
Aunque no es muy largo , la verdad es que te entretiene de hecho cuesta desconectar hasta que no te lo pasas.
Aspectos positivos:
-graficos de las criaturas
-transformaciones de maw
-la historia
-intenso
Aspectos negativos:
-realmente corto
-escenarios repetidos y poco trabajados
-y una jugabilidad algo tosca
|
| Leer
todos los reanálisis >> |